James Hardy: Un número 11 del ‘draft’ que no cuajó en el debutante Ourense

James Hardy: Un número 11 del ‘draft’ que no cuajó en el debutante Ourense
Un número 11 del ‘draft’ que no cuajó en el debutante Ourense

Javier Ortiz Pérez

 En la universidad de San Francisco.
En la universidad de San Francisco.

No funcionó a la altura de lo esperado James Hardy en el Caixa Ourense 89-90, por lo que no terminó la temporada. Y eso que había llegado con buen cartel, tanto a nivel NBA como en Europa. Pero los años (33 por aquel entonces) le pesaron demasiado en lo que fue la temporada de debut del conjunto gallego en la máxima categoría.

Hardy, nacido en la ‘América profunda’ (Knoxville, Alabama), fue a la universidad de San Francisco, donde formó una terrible pareja interior con Bill Cartwright. Hizo pesar sus cualidades para ser elegido en la primera ronda del ‘draft’ de 1978 con el número 11 por los New Orleans Jazz. Conoció la última temporada de la franquicia en la ciudad y el traslado en la siguiente campaña a la completamente distinta Utah. Fue el único jugador junto al mítico ‘Pete’ Maravich que repitió de una temporada a otra. En el estado mormón estaría tres años en total.

En todo caso, su papel no cambió: era un ‘4’ con algunas habilidades ofensivas, aunque quizás le faltase algo de dureza con sus 2,09 de estatura. Resulta curioso comprobar que sus promedios de minutos apenas variaron en sus cuatro temporadas NBA: 21,4; 21,1; 22,1 y 22,1, con 5,7 puntos y 3,5 rebotes como dividendos principales. Entre medias tuvo una pequeña etapa en un equipo que debió ser bien raro: los Anchorange Northern Knights, de Alaska, con los que proclamó campeón de la CBA en 1981. Todos sus rivales estaban a más de 5.000 kilómetros de distancia. Por poco no llegó a coincidir con el gran Brad Branson, por cierto...

Con el Caixa Ourense 89-90.
Con el Caixa Ourense 89-90.

Su aventura europea arrancó en Turín en la 82-83 y siguió en Siena y el Racing de París, donde permanecería tres años. Procedía del Antibes cuando en Ourense se apostó por él como interior, pero no acabó de salir redondo aquello. De hecho, fue curioso que fuese cortado en plena temporada (sustituido por Roland Gray), pero tuvo que ser repescado rápidamente porque Doug Arnold, el otro americano, sufrió lesiones por un accidente de tráfico en el que el propio Gray iba también en el mismo coche. Según se publicó entonces, Arnold había recomendado a Gray en verano, ya que ambos habían sido compañeros en Francia.

Fue una manera de ganar tiempo por parte del club hasta la llegada de un nuevo interior, Mike Williams, para los ‘playoffs’. Dejó unos números de 13,3 puntos y 10 rebotes en 36 minutos en pista. No volvería a jugar a nivel profesional. Poco ha dado que hablar desde entonces y ni siquiera la propia universidad de San Francisco, donde es considerado uno de los mejores baloncestista de su historia, conoce con exactitud su paradero.