Robert Battle: Intimidador que sigue ofreciendo ‘batalla’ en la liga argentina

Robert Battle: Intimidador que sigue ofreciendo ‘batalla’ en la liga argentina
Intimidador que sigue ofreciendo ‘batalla’ en la liga argentina

Javier Ortiz Pérez

Dos años en Valladolid, de 2008 a 2010.
Dos años en Valladolid, de 2008 a 2010.

Sigue dando guerra Robert Battle, al que el apellido (“batalla”) le viene como anillo al dedo. Con 34 años ha promediado 11,8 puntos y 8 rebotes en el Quimsa argentino, dejando constancia de que le queda cuerda para rato, al menos en competiciones como aquella, en la que abundan los veteranos y el ritmo no es tan exigente.

A Battle se le conoce bien en España, donde tuvo una carrera ascendente, primero como americano importante en la LEB y después en una única temporada en la Liga Endesa, la 2009-10, en la que cumplió con creces siendo importante en la permanencia  del Blancos de Rueda Valladolid, con el que un año antes había ascendido.

No es muy alto con su 2,03, pero sí le distingue una gran corpulencia no exenta de técnica. Sus números en la máxima categoría (9 puntos y 5,4 rebotes en 26 minutos) se vieron realzados por el hecho de proclamarse máximo taponeador (1,5).  Excelente defensor, con predilección por el cuerpo a cuerpo, se trata de un gran jugador de equipo, de los que siempre suma a nivel interno y externo.  Hasta fue desarrollando un ‘tirito’ de cuatro o cinco metros bastante decente.

A España llegó sin mucho pedigrí: su universidad, Drexel, es pequeña, y su experiencia internacional se reducía a las segundas divisiones turca y francesa, México y Argentina. Pero en dos años en el Palma Aqua Magica lo hizo muy bien (máximo reboteador y taponeador de la LEB), aunque la segunda campaña no la llegó a completar, aceptando una oferta argentina otra vez. Se proclamó campeón con Libertad Sunchales siendo elegido mejor extranjero y mejor pívot de la competición.

Con su último equipo, el Quimsa argentino.
Con su último equipo, el Quimsa argentino.

En la 2008-09 regresó para ser clave en el ascenso del CB Valladolid (12,9 puntos y 8,8 rebotes). Porfi Fisac creyó en él para la siguiente campaña y acertó. “Estoy contento porque la permanencia está conseguida, pero no del todo porque podíamos haber llegado más lejos”, comentó con ambición en acb.com. “Mi experiencia en la ACB ha sido bonita, he jugado en una liga muy dura de máximo nivel en Europa y donde hay muy buenos jugadores. Ha sido un desafío para mí ya que siempre he querido probarme con los mejores y me ha gustado, porque pienso que he competido bien contra los jugadores de más nivel que hay en Europa”, añadía.

Algo que lamentaba en otra entrevista es no haber llegado antes a la élite: “Creo que mi oportunidad podría haber llegado antes, por lo que estoy preparado desde hace tiempo. Esta liga es diferente a la LEB Oro, en la zona los pívots son más altos, más grandes y tienen mayor calidad, pero ni son más rápidos, ni más fuertes ni más inteligentes que en la LEB Oro. Así que puedo hacer tiros lejos del aro, jugar bloqueo y continuación y ser más rápido que ellos. He mejorado en el tiro exterior y en el bote de balón y aunque me considero más un cuatro que un cinco, siempre he sacrificado mi posición en el campo por el bien del equipo”.

Lamentablemente, no siguió por aquí, al contrario de lo que era su deseo. “No me importaría seguir, pero depende de muchas cosas”, comentaba. Pero parece sentirse muy a gusto en Latinoamérica.