Alexis Lombilla: De canterano grancanario a entrenador de juniors... y cartero

Alexis Lombilla: De canterano grancanario a entrenador de juniors... y cartero
De canterano grancanario a entrenador de juniors... y cartero

Javier Ortiz Pérez

En su época de jugador.
En su época de jugador.

Poca huella la de Alexis Lombilla en la entonces denominada Liga ACB: apenas siete minutos repartidos en dos partidos con el Gran Canaria de la temporada 95-96. Curiosamente, veinte años después, aquel joven canterano continúa en el mismo club, aunque en un papel diferente: como entrenador del equipo junior del Herbalife.

Lombilla fue uno de los fichajes más precoces de Berdi Pérez, ese gran descubridor de talentos. Cuando era apenas un crío, estaba viendo un partido de su hermano cuando el actual director deportivo del club de Las Palmas de Gran Canaria se le acercó y le preguntó su edad, invitándole a empezar en el baloncesto. “Ya tenía buen ojo para fichar entonces”, recuerda Lombilla entre risas.

Fue creciendo en las categorías inferiores del club amarillo hasta disponer, con apenas 20 años, de su primera ocasión en ACB. Manolo Hussein le dio la alternativa frente al Murcia en el partido inaugural de la temporada 95-96, con el equipo recién ascendido (subir en Gijón fue algo que él también había vivido de cerca unos meses antes). Fueron 33 segundos difíciles de olvidar. “Es una sensación magnifica debutar en el equipo de tu ciudad. Son muchas horas y años de entreno. Llevaba tanto tiempo esperando que cuando el entrenador me llamó para entrar en pista ya estaba de pie”, recuerda.

Actualmente, entrenador del junior del Herbalife Gran Canaria.
Actualmente, entrenador del junior del Herbalife Gran Canaria.

Cinco jornadas después, dispuso de 6:47 contra el Estudiantes. Quizás estuvo demasiado tímido porque solamente tiró una vez a canasta. No volvería a pisar una cancha ACB, iniciando entonces un recorrido que le llevó varios años a Extremadura (Doncel La Serena y Badajoz) y también a Alicante, en LEB. “Me quedan recuerdos muy bonitos de todo aquello, con esos viajes tan largos y las partidas de cartas. Un lujo”, dice con nostalgia.

Con su 1,98, fue llamativa su evolución como jugador, ya que en categorías inferiores actuaba como base y terminó como alero. Normalmente es más fácil que sea al revés, ¿no? “Lo que intentaba era aportar lo máximo posible en todas las facetas del juego”, zanja.

Después, además de jugar a nivel amateur, fue delegado y entrenador de varios equipos de EBA y de formación, dirigiendo desde el 2014 al junior del Herbalife Gran Canaria. “Estamos disfrutando de buenos resultados, pero hay que poder rematarlos en la parte final de la temporada”, comenta un tipo de excelente humor. Y es que no tiene inconveniente en bromear sobre su otro trabajo, el de cartero: “Seguimos repartiendo”...