Rubén Veloso: El profesor de música que fue antes un triplista en el COB

Rubén Veloso: El profesor de música que fue antes un triplista en el COB
El profesor de música que fue antes un triplista en el COB

Javier Ortiz Pérez

Con el juvenil del Fuenlabrada en Allariz.
Con el juvenil del Fuenlabrada en Allariz.

Rubén Veloso nos ofrece otro de esos maravillosos relatos con olor a baloncesto de base: el sueño cumplido de un niño ourensano que acaba jugando un partido en la máxima categoría con el equipo de su ciudad, en la temporada 2000-01.

“Juego al baloncesto desde que tengo memoria, puesto que mi padre era árbitro y mi madre ayudaba en la mesa. Todos los fines de semana los dedicaban a pitar, por lo que tenía un balón siempre en mis manos.

Después comencé a entrenar de forma seria a los 13 años en Allariz (Ourense) y llegamos a la liga gallega, un hito para el club puesto que le quitamos ese puesto al infantil y filial del COB. Después de jugar el campeonato de España con la selección de  Galicia cadete, fiché con 16 años en Fuenlabrada, donde estuve cuatro maravillosos años y comencé a ver cómo era el baloncesto de forma profesional. Tengo un grato recuerdo de nuestros partidos contra el Estudiantes con un tal Felipe Reyes (excelente persona fuera de la cancha) haciéndonos mucho daño.

Después de esta etapa volví al COB. donde se logró el ascenso con un equipazo: Bernabé, Peñarroya, Sony, Héctor García, Jesús, Harstad, McCann, Guillermo… cada entreno era una “guerra” de la que aprendí muchísimas cosas. Quizá lo más grande no fue tanto el ascenso como el ambiente de equipo familiar que había. Fue alucinante. Pero al año siguiente fue lo contrario: el descenso. Y con no tan gratos recuerdos claro. Pero estuvimos a punto de salvarnos, fue una pena.

Ese verano entrené durante tres semanas con el TAU de Vitoria, entrenado por Ivanovic y con Scola, Oberto, Nocioni, Bennett…que fue una experiencia increíble pero lo más duro como jugador. ¡¡Era como hacer un maratón cada día!!

En la época del ascenso del COB en el 2000.
En la época del ascenso del COB en el 2000.

Desde el filial del COB en EBA (nos entrenaba Diego Ocampo) fui a Oviedo, donde compaginé el baloncesto con la carrera de Musicología. Fue un punto y aparte en mi vida profesional y personal. Allí vi que tenía que dedicarle más tiempo a los estudios que al baloncesto, ya que era una salida profesional mucho más segura, por lo que empecé a jugar en ligas no profesionales hasta la actualidad. Y fue allí donde conocí a Eva mi mujer y madre de mis mellizas, que me enseñó que había vida más allá del baloncesto.

Quedan unos recuerdos maravillosos. Hice muy buenos amigos, jugué y entrené con “cracks” del baloncesto,  a los que admiraba, viví un ascenso a ACB con un “equipo” en todos los sentidos positivos de la palabra, tuve entrenadores de los que aprendí muchas cosas…Aunque como todo jugador sabe, en este mundo del deporte también pasas cosas malas y se sufre mucho, pero lo bueno compensa todo lo malo.

¿Mi debut en ACB? Agridulce con una gran anécdota. Por un lado era el último partido de la temporada con el Valladolid, y ya estábamos descendidos. Pero, claro, por otro lado una felicidad inmensa puesto que Pedro Martínez me sacó ya en el tercer cuarto hasta el final del partido. Y tuve la suerte que nada más salir tiré un triple y la metí. En casa, la gente coreando tu nombre porque eres un chico de la cantera, con tu gente en la grada… Muy especial, la verdad.

La anécdota fue que en mi camiseta no ponía mi nombre, sino la de un americano que se fichó por unos días y que no llegó ni a jugar. Se apellidaba “FOX” y el entrenador del Valladolid les echó una bronca increíble en un tiempo muerto, llegando a decir “No defendemos nada. Hasta nos la mete ese Fox de los coj…”. Yo tenía esparadrapo en la camiseta, pero al salir, algún graciosillo del equipo lo quitó sin darme cuenta.

Yo era un escolta en un cuerpo de base. A la mínima tiraba de tres, con gran visión de juego y haciendo cualquier cosa con tal de ganar. Era y sigo siendo muy competitivo, que tiene su lado positivo pero…  ¡los días que pierdes no te aguantas ni a ti mismo! Una cosa, que esto lo leerá algún entrenador mío: me costaba mucho agacharme, jajaja. Siempre me gustó mucho más el ataque que la defensa.

Actualmente.
Actualmente.

Desde hace once años soy profesor de Música y jefe de estudios en el IES Xesús Taboada Chivite en Verín (Ourense). Siempre compaginé mi faceta musical con el baloncesto, y este último me ayudó mucho a la hora de aprobar unas oposiciones, de eso estoy seguro.

Nunca dejé de jugar, aunque sí de forma profesional. Eso sí, desde que nacieron Ainara y Telma aún no he podido ni tirar a canasta, pero en cuanto empiecen el cole seguro que me dejan tirar unos tiros de 3 ¡A ver cómo va la cosa!”.