Casey Schmidt: Final en Manresa del norteamericano-alemán

Casey Schmidt: Final en Manresa del norteamericano-alemán
Final en Manresa del norteamericano-alemán

Javier Ortiz Pérez

Casey Schmidt-Penetrando a canasta ante el Pamesa Valencia con el Manresa.
Penetrando a canasta ante el Pamesa Valencia con el Manresa.

Buen papel el de Casey Schmidt en España. Es el prototipo de norteamericano que quizás no llegase al nivel como para gastar una plaza de extranjero, pero cuyo pasaporte comunitario le sirvió para tener una larga carrera en Europa. En su caso, contaba con la nacionalidad alemana, coincidiendo ese ‘Schmidt’ con el segundo apellido de un mito del baloncesto, el brasileño Oscar Bezerra.

Nuestro hombre de hoy también era un tirador, aunque lógicamente mucho menos excelso. Pero sí resultaba un jugador práctico, sobre todo saliendo del banquillo, para descongestionar los ataques y mostrar, como mínimo, esfuerzo defensivo.

Tras pasar por las universidades de Arizona y Valparaíso, dio el salto al ‘viejo continente’ a una liga menor como la suiza, pero después fue subiendo peldaños, ya como comunitario, en Alemania (Giessen), Francia (Challon), Italia (Treviso, Nápoles y Verona) y Grecia (Atenas). Con la Benetton se enfrentó en la final de la Copa Saporta del 2001 al Pamesa Valencia y se supone que alguien le apuntó en su agenda, porque fue a orillas del Turia donde consiguió su primer trabajo en España.

A mediados de la temporada 2001-02, Luis Casimiro requirió sus servicios para situarle en el último puesto de la rotación de los aleros (3,9 puntos en 16 minutos). No renovó, pero pronto obtendría una segunda oportunidad con el Manresa, donde dispuso de más tiempo en cancha y sobre todo ‘permiso’ para tirar (10 puntos en 25,3 minutos).

Casey Schmidt-Imagen de 2012.
Imagen de 2012.

Generó controversia lo que sucedió entonces: Schmidt tenía contrato para una segunda temporada, pero decidió romperlo acogiéndose a una cláusula que se lo permitía y regresó a Nápoles con otro compromiso por dos años que tampoco cumpliría. En la siguiente campaña, la 2004-05, el Manresa ‘le perdonó’ la deslealtad y volvió a firmarle iniciada la liga, pero solamente disputaría dos partidos porque en el segundo de ellos, precisamente ante el Pamesa, se rompió el ligamento cruzado anterior de la rodilla. Tuvo que ser operado y no es que se perdiese lo que quedaba de temporada: es que no volvió a jugar profesionalmente nunca más. Tenía 34 años y la recuperación se le hizo demasiado complicada. Había que pasar página en la vida.

Lo hizo cambiando radicalmente de sector. Desde 2005 es uno de los principales responsables de una empresa llamada Associated Contractors que, radicada en el estado de Mississippi, está especializada en tejados y revestimientos metálicos. Ocupa el cargo de vicepresidente. La compañía ha trabajado en numerosas escuelas públicas, comisarías, estaciones de bomberos y edificios gubernamentales, según se cuenta en una entrevista que se publicó en el 2012.