Tomas Nagys: Complemento de dureza en Girona

Tomas Nagys: Complemento de dureza en Girona
Complemento de dureza en Girona

Javier Ortiz Pérez

Tomas Nagys -Celebrando la victoria en la ULEB Cup con el Girona en el 2008.
Celebrando la victoria en la ULEB Cup con el Girona en el 2008.

Tomas Nagys ‘echó un cable’ en el Akasvayu Girona de recta final de la temporada 2007-08. Su misión era que completase el banquillo y diese algún relevo gracias a su evergadura (en ‘3-4’ de 2,08), experiencia y  carácter lituano. Los números (42 minutos y 7 puntos repartidos en 9 partidos) hablan de su escaso protagonismo. Pero no dio ni un problema y de hecho su primer contrato fue temporal, de un mes, que fue renovado hasta final de temporada. La mayoría de las veces los buenos equipos necesitan piezas así.

Nagys apenas ha jugado en su país y sí que lo ha hecho en otros como Estados Unidos (en la NCAA en Clemson), Polonia, Rusia, Grecia ,Italia, Letonia, Alemania, Irán, Kuwait y Venezuela. Como se ve, un tipo ansioso por conocer el mundo y que colgó las botas en 2013 para regresar a USA.

Desde allí nos ha contado sus principales recuerdos de España: “Lo pasé bien en Girona, tanto dentro como fuera de la pista. Fue especial porque estuve en un grupo de tipos excepcionales, que se convirtió en una familia y tuvo éxito. Había gente tan buena como Marc Gasol, Darryl Middleton, Arriel McDonald, Víctor Sada y otros, así como un entrenador con gran conocimiento y que siempre ha estado subestimado como Pedro Martínez”.

Le gustó especialmente de Girona que la gente era “amable” y que la localización de la ciudad estuviese “entre dos mundos, cerca de la playa pero también de la montaña. Cuando teníamos el día libre, mi mujer y yo explorábamos los alrededores y todo terminaba con una buena zona”.

Tomas Nagys-La familia: Irina, Nigel y Tomas Nagys.
La familia: Irina, Nigel y Tomas Nagys.

Nagys también habla de sí mismo como jugador de forma muy directa: “nunca he sido el que más talento tenía, pero siempre me aseguré de ser el que trabajaba más duro en el equipo. Disfrutaba haciendo pequeñas cosas que significaban la diferencia entre perder y ganar. Solo hay un balón y todo el mundo tiene que tener un papel ofensivo y defensivo. La mayor parte de las veces tenía que hacer el trabajo sucio, llenando los huecos de los demás en los dos lados de la cancha. Siempre hice lo que más podía ayudar al equipo a conseguir la victoria, usando mi físico y mi dureza como principales ventajas, siendo algo así como un ‘basurero’ que limpiaba la pista”.

¿Y qué hace en Estados Unidos? Ya es padre con su esposa, la modelo rusa Irina Nagys. Nigel ya  tiene cinco años y de camino le vienen dos hermanos gemelos. La familia abrió un gimnasio que abre las 24 horas. “La vida me va bien. Estamos bendecidos y felices”, concluye, no sin antes mandar un saludo a sus ex compañeros y seguidores en Girona.