Aaron Miles: Seriedad en la pista y simpatía fuera de ella

Aaron Miles: Seriedad en la pista y simpatía fuera de ella
Seriedad en la pista y simpatía fuera de ella

Javier Ortiz Pérez

Con el Cajasol 2007-08.
Con el Cajasol 2007-08.

A Aaron Miles solo le tuvimos por aquí una temporada, la 2007-08 con el Cajasol de Sevilla. Quizás, todavía con 24 años, no estaba lo suficientemente maduro para mostrar todo su potencial, aunque no lo hizo, desde luego, nada mal. Después ha tenido una carrera bastante sólida entre Grecia y Rusia.

Formado en la Universidad de Kansas (subcampeón en 2003 y máximo asistente de su historia), consiguió un pequeño hueco en los Warriors de la 2005-06 (solo 19 partidos) antes de fichar por el Pau Orthez, con el que fue campeón de Copa. Ese fue su aval para fichar en la capital andaluza, donde dejó la impronta de tipo simpático fuera de la pista y sobrio y responsable dentro de ella.

Al menos en acb.com se le retrató así en plena campaña. “Puedo hacer un poco más para ayudar. Es mi responsabilidad dirigir y hacer ganar el equipo; el balance nos dice que no lo estoy haciendo bien. Así que cada día trabajo duro con los compañeros para cambiar esta situación”, comentaba de forma autocrítica. A la hora de autodefinirse, aseguraba ser “un gran trabajador” y “generoso” en su juego. “Me gusta hacer lo que haga falta para ganar, sin importarme las estadísticas ni mi actuación particular; me importa ganar. El perfil típico de base americano, que tira y anota mucho, no es mi estilo: a mí sólo me va ganar”, añadía.

En la actualidad.
En la actualidad.

Reconocía ser “una persona con buen sentido del humor”, pero no “un bromista”. “Aquí es muy fácil encontrar a gente igual. Pero es muy importante reírse, la química y las bromas ayudan mucho después en la pista. A pesar de la barrera del idioma, el humor siempre ayuda a que todo sea más fácil”, matizaba. Graduado en Comunicación, realizó esfuerzos por aprender español. El equipo acabó décimo, aunque finalmente logró plaza en la Eurocup, y él promedió 9,3 puntos y 3,5 asistencias en 24 minutos.

Después, Panionis y Aris en Grecia, jugando la Euroliga. Hizo un segundo intento en la NBA, de nuevo con los Warriors, en 2010, pero fue cortado a poco de empezar la liga y acabó en la NBDL con los Reno Bighorns. De allí dio el salto a Rusia con tres años en el Samara y uno, el pasado, en el Lokomotiv Kuban. Con 33 años no está oficialmente retirado. Sufrió una grave lesión en la cadera hace unos meses, fue operado y consiguió un trabajo en la Universidad de Kansas como director de desarrollo académico de los jugadores. Lo hace a la espera de recuperarse por completo e intentar salir otra vez al mercado este verano.

“Cualquier cosa que le pueda dar a estos chicos, se la daré. Compartiré los conocimientos que he obtenido a lo largo de los años. A medida que los jugadores sean receptivos les iré ayudando en lo que quieran. No quiero que tengan éxito solamente en la pista, sino fuera de ella”, comenta en una entrevista reciente. No pierde la esperanza de regresar las pistas: “los médicos me han dicho que puedo hacerlo. Con los avances técnicos que hay hoy en día, incluso se puede volver mejor de como estabas”.