Carlos Dicenta: Un auténtico ‘combo guard’

Carlos Dicenta: Un auténtico ‘combo guard’
Un auténtico ‘combo guard’

Javier Ortiz Pérez

Defendiendo a Epi con el Taugrés.
Defendiendo a Epi con el Taugrés.

Un jugador muy diligente este Carlos Dicenta, un polivalente base escolta que disputó nueve ligas consecutivas, desde 1990 a 1999, en Valencia (dos etapas), Vitoria (dos etapas), Murcia (dos etapas), Huesca, Ourense y Valladolid. También anduvo en Primera en Lliria y LEB con Rosalía, Inca y de nuevo Murcia. Como se ve, una década intensa de un jugador con las ruedas de las maletas bien engrasadas.

No debe extrañar esto último porque su infancia/adolescencia transcurrió entre España (su padre es mallorquín y él nació en Madrid) y Estados Unidos (su madre es norteamericana). Se trata de un jugador de formación en ‘high school’ y NCAA, lo que se le notaba inevitablemente en su estilo.

De hecho, ha terminado regresando a USA: Lleva 13 años trabajando para Avery Dennison (RBIS), primero en Barcelona y ahora en Dallas. “Somos una multinacional  líder en soluciones de etiquetado, con presencia en más de 50 países, focalizada en ‘retailers’ globales del sector de la moda. Soy jefe de sección de desarrollo de producto donde mi equipo desarrolla el etiquetado para las grandes marcas como Nike, Under Armour, GAP, Levi's, Adidas...”, relata.

Ahí es nada, ¿verdad? Uno de estos jugadores que también están teniendo una carrera brillante fuera de las pistas. La suya con el balón en las manos no estuvo mal: 270 partidos en la máxima categoría con 6,3 puntos de promedio en 22 minutos. “Cuando miro atrás pienso que mi  época como profesional paso muy rápido. Recuerdo sobre todo los buenos jugadores con quien compartía vestuario y competición y la cantidad de horas que disfrutaba entrenado. Me encantaba entrenar y tirar”, recuerda.

Con el Pamesa Valencia.
Con el Pamesa Valencia.

La dicotomía entre ser base y escolta se convirtió en su principal virtud: “Era base en Lliria y más tarde de escolta donde me sentía más cómodo, ya que al venir a España con bases consagrados como Salva Diez y Pablo Laso era más difícil que jugase en esa posición. Pero como tiraba bastante bien, me pude hacer hueco allá donde iba”.

 Lo curioso es que lo suyo parecía que no iba a ser el baloncesto, sino el hockey sobre hielo. Cuando su familia regresó a España teniendo él once años, no pudo continuar con esa afición y empezó con el baloncesto. Luego vendría New Jersey y el ‘high school’ y las becas en Fordham y después en Hofstra University.  “Tenía las facilidades para jugar y a la vez estudiar. Eso es lo que me formó como persona y lo que me ha ayudado después a continuar mi carrera fuera de las canchas de basket. La experiencia universitaria en USA es algo extraordinario”, asegura.

Se queda, según cuenta, con sus años en el entonces Taugrés de Vitoria. “Valencia fue una muy buena etapa pero con el Baskonia fue la mejor. Había jugadores de gran categoría como Johnny Rogers, Indio Díaz, Larry Micheaux, Brad Branson o Juan Carlos Barros que me ayudaron al cambio de juego y vida. Al irme al Tau fue un salto grande en calidad y expectativa donde jugar y compartir vestuario con gente como Joe Arlauckas, Chicho Sibilio, Ramón Rivas, Pablo Laso, David Wood, Marcelo Nicola, Miguel Juane... Eso me hizo mejor jugador y fue donde más disfruté”.

En la actualidad, en USA.
En la actualidad, en USA.