Carlos de Cobos: El brasileño de ‘Los Guindos’ ya es fisioterapeuta

Carlos de Cobos: El brasileño de ‘Los Guindos’ ya es fisioterapeuta
El brasileño de ‘Los Guindos’ ya es fisioterapeuta

Javier Ortiz Pérez

En la cantera del Unicaja.
En la cantera del Unicaja.

Carlos de Cobos (aunque a veces los periodistas nos comemos el ‘de’) es joven (27 años) y sigue en activo. Juega en el Clínicas  Rincón de LEB Plata, aunque su vida ha cambiado desde que se dedicaba íntegramente al baloncesto. Ahora compatibiliza las pistas con su trabajo como fisioterapeuta. A ver qué nos cuenta el chico, que nació en Sao Paulo pero que se crió baloncestísticamente en las pistas malagueñas de ‘Los Guindos’, el epicentro de la cantera del Unicaja, con el que jugaría un partido ACB en la 2010-11.

“Empecé a jugar en el colegio. Un día fui con mi padre y vi a los niños que tendrían un par de años más que yo entrenar y desde aquel día empezó mi andadura por este deporte. Tenía menos de 4 años y ya me había enamorado del baloncesto.

Mi debut con el primer equipo del Unicaja muy especial, el sueño de todo canterano. Llevaba en el club desde mini en la escuela, pasando por todas las categorías de formación. Recuerdo que Raquel Sánchez me dijo una semana antes que iba a subir porque McIntyre estaba lesionado. Antes había jugado en Euroliga y después en la ACB  también jugué minutos (12 frente al Cajasol). Delante estaba un prometedor Tomas Satoransky, aunque ya lo conocía y he de decir que me daba más miedo defender a Louis Bullock, que fue uno de mis ídolos cuando estaba en Unicaja.

Con el Breogán en LEB.
Con el Breogán en LEB.

En pista me veo un jugador polivalente que le gusta que el plan de partido del equipo se lleve a cabo como hemos planeado durante la semana. Creo que soy bastante riguroso y disciplinado en eso. Soy capaz de dirigir y hacer a mis compañeros mejores. Suelo pecar de ver más al resto que al aro. Defensivamente un jugador correcto al que le gusta hacer muchas ayudas anticipadas (esto no lo ve nadie que no entienda de baloncesto, jejeje). Algo en mi debe seguramente sea realizar más tiros con bote. Me falta ese registro. Seguramente parado tire bastante bien. Por ejemplo, los porcentajes de tiro libre suelen estar por encima del 80-85%, pero en acciones rápidas mis porcentajes bajan.

Tras sacarme el título de Fisioterapia y trabajar al mismo tiempo que jugar, es todo un poco diferente a años anteriores, ya que tanto preparación física como entrenamientos propios de baloncesto los hago en una sesión y por lo tanto le dedico menos tiempo. Esto hace que no esté realmente al 100% de lo que puedo dar. Menos técnica individual, y menos tiros a canasta, y quieras o no todo esto se nota. Es verdad que llegas cansado a los entrenos, pero hay que pensar que después del baloncesto hay algo más y ya que este no está en su mejor época, pues por qué no compaginarlo. Pero sí que me cuesta despegarme del basket. Veremos qué nos deparará la siguiente temporada”.

Imagen actual.
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