Mous Sonko: El chico de la calle que revolucionó Francia... y Málaga

Mous Sonko: El chico de la calle que revolucionó Francia... y Málaga
El chico de la calle que revolucionó Francia... y Málaga

Javier Ortiz Pérez

Unicaja 2000-04.
Unicaja 2000-04.

Suele decirse sobre Moustapha Sonko que nació cinco o seis años de tiempo. El razonamiento es que, cuando estaba en plenitud física para ir a la NBA, era la NBA la que no estaba preparada para jugadores europeos así, como él. Aunque no son desde luego lo mismo, Tony Parker sí triunfó posteriormente allí, mientras que Sonko no pasó de la liga de verano en el 2000 con los Vancouver Grizzlies.

Como sabrosa compensación, gracias a aquello pudimos disfrutar de su juego en España durante nada menos que siete temporadas consecutivas, desde aquel 2000 al 2007 con cuatro en el Unicaja, dos en el Real Madrid y una en Alicante. Le vimos evolucionar desde un jugador que sacaba mucho partido a su cuerpo desde las posiciones de director de juego y escolta a otro más sabio con el balón en las manos, más pausado. Siempre fue además un tremendo defensor, basado en un poderoso tren inferior y en la rapidez de sus manos.

Resultó un gran acierto cuando en Málaga apostaron por él. Tampoco fue un riesgo: llevaba siendo unos años uno de los grandes dominadores del baloncesto francés. De sangre senegalesa y criado en un suburbio parisino, aprendió a jugar en la calle, como a menudo daba entender con su juego, al mismo tiempo duro e inteligente. Sceaux y Gravellines alimentaron su progresión hasta llegar al Levallois, de donde pasó al Pau Orthez (campeón en 1998) y finalmente al Villeurbanne. Al tiempo, se hacía con las riendas de la selección gala, donde acumularía 92 partidos internacionales y la plata olímpica de Sydney.

Real Madrid 2004-06.
Real Madrid 2004-06.

Francia se le quedó pequeña y llegó aquel decisivo verano del 2000 en el que probó en el oeste de Canadá. Seguro que Bozidar Maljkovic, que le tenía muy observado, se alegró cuando fue descartado por los Grizzlies pre-Gasol, echando inmediatamente sus redes sobre él. El resultado fue ganar el primer título de la historia de Unicaja, la Copa Korac del 2001, con Sonko dando lecciones al joven Carlos Cabezas y a Jean Marc Jaumin, aunque también siendo utilizado a menudo como escolta.

Esa dualidad entre ser ‘1’ y ‘2’ era uno de sus grandes poderes, sobre todo cuando todavía conservaba la explosividad. Maljkovic prolongó el idilio entre ambos cuando en la 2004-05 le reclamó para el Real Madrid, al igual que a otro exterior con el que se entendía a la perfección, Louis Bullock. Y de nuevo fue 'talisman' con la famosa Liga ganada en Vitoria con el triple de Alberto Herreros.

Aun estaría otra temporada de blanco (esta más tormentosa) y una última en el Etosa Alicante, la 2006-07, saldada con un triste descenso tras un triple empate con Menorca y Valladolid. No se le vio cómodo entonces, aquejado de frecuentes problemas físicos y sin el mando que le había caracterizado siempre. Acababan así 270 partidos ACB con 7,6 puntos, 2,2 rebotes y 2,1 asistencias en 23 minutos en pista.

Alicante 2006-07.
Alicante 2006-07.

Es llamativo que se tomase entonces un ‘año sábatico’ y regresase después a las canchas con el Hyéres-Toulon de su país, donde ya por fin, en 2009, cerró su carrera a los 37 años.

Seguramente ya miraba por entonces a lo que sería su vida posterior: trabaja para una agencia de jugadores y se ha especializado en el mercado africano, un poco a la imagen y semejanza de lo que hace en España Anicet Lavodrama.