Danny Strong: Aprobado en Fuenlabrada y suspenso en León

Danny Strong: Aprobado en Fuenlabrada y suspenso en León
Aprobado en Fuenlabrada y suspenso en León

Javier Ortiz Pérez

Fuenlabrada 2004-05.
Fuenlabrada 2004-05.

Dos etapas para Danny Strong en España, una más exitosa (Fuenlabrada 2005-06) y otra fallida (León 2007-08). En ningún caso sus números fueron estratosféricos (43 partidos en total con 7,4 puntos y 2,2 rebotes en 19 minutos), pero sí que hubo una importante diferencia entre sus dos momentos.

En Fuenlabrada contribuyó muy bien a una temporada bastante tranquila de un equipo que acababa de ascender y que concluyó décimo, no demasiado lejos incluso de zona de ‘playoff’. Por el contrario, en León, dos años después, fue cortado después de la duodécima jornada debido a su bajo rendimiento. En sus diez encuentros, solamente en uno logró valoración positiva (1), acumulando en total un -17 que le deja bastante mal. Y el equipo entonces dirigido por Gustavo Aranzana acumuló derrota tras derrota y acabaría bajando. Fue motivo de polémica de que, después de firmar, se conociese que se había operado una rodilla dañada hacía poco. Es un hecho que el club ‘perdonó’, pero que le impidió ya rendir desde la pretemporada, con constantes molestias.

Strong, un alero de 1,98, se formó en la poderosa North Carolina State y pasó casi toda su carrera profesional en Francia, primero como extranjero y luego como nacional. Especialmente querido fue el Gravellines, donde estuvo en las cinco temporadas anteriores a fichar por el Fuenlabrada, del 2000 al 2005. Como no podía ser de otra manera, regresó al país galo después de su salida de León.

León 2007-08.
León 2007-08.

Al menos, lo que se puede decir de él es que es un tipo bastante educado.  “España fue una gran experiencia, tanto cultural como profesionalmente”, recuerda. “El baloncesto era muy competitivo y había muy buenos jugadores en la liga”, apunta sobre la cuestión deportiva. Pero parece un tipo que también disfrutó en la parte humana: “La gente fue muy amable conmigo. Mi familia todavía vive allí. ¡Es un gran lugar!”.

Como jugador, afirma que siempre intentó ser “lo más fuerte posible a nivel mental. Es lo que da un poder competitivo durante los partidos. El liderazgo es muy importante, sobre todo cuando maduras. Haber jugado durante tantos años me permitió ser el mentor de jugadores que más jóvenes y es algo de lo que disfruté mucho”.

Ahora entrena en ‘high school’ en Estados Unidos y trabaja con una organización que se ocupa de jóvenes con problemas. Además, fundó The Strong Center y Fuquay-Varina Youth Football Center, dos empresas encaminadas a ayudar mediante el deporte a los chicos. “Me he propuesto compartir mis conocimientos y mis experiencias culturales con los chicos y aportarles lo que necesitan para elevarles al siguiente nivel. Trabajar con jóvenes y devolver lo que tú has recibido es muy emocionante”.

Con los chicos de The Strong Center.
Con los chicos de The Strong Center.