Alex Acker: El ‘sustituto de Navarro’ que no cumplió ese papel

Alex Acker: El ‘sustituto de Navarro’ que no cumplió ese papel
El ‘sustituto de Navarro’ que no cumplió ese papel

Javier Ortiz Pérez

Final 2007-08 con el Barcelona.
Final 2007-08 con el Barcelona.

Alex Acker fue uno de los fichajes estrella del Barcelona en la temporada 2007-08. En realidad, el fichaje que más expectativas había levantado, ya que venía para ocupar el hueco dejado por Juan Carlos Navarro, que inició su breve aventura en la NBA. Estaba claro que Dusko Ivanovic necesitaba un nuevo referente exterior, alguien a quien darle el balón en la mayor parte de las circunstancias, y creyó encontrarle en Acker. Pero no fue una buena decisión.

Seguramente el norteamericano, que tenía experiencia en la NBA y en un ‘grande’ de Europa como el Olympiacos, donde lo había hecho realmente bien aunque había tenido problemas con Pini Gershon, poseía la calidad suficiente. El Barça se lo arrebató en la puja a equipos como Maccabi y Baskonia. Sin embargo, llegó con muchos problemas en la rodilla izquierda que incluso llegaron a poner en peligro su incorporación. Se había lesionado en su último encuentro con el equipo griego y tuvo que ser operado. De hecho, su debut no se produjo hasta bien entrada la temporada. Y, cuando entró en la rotación, desde luego no consiguió el papel preponderante que había tenido Navarro.

Sus números, sin ser malos, sí que dejaron fríos a todos: 7,8 puntos en 19 minutos, con un buen porcentaje en triples (45%) y uno malo en tiros de dos puntos (44%). El potente ‘uno contra uno’ que había acreditado anteriormente solo se vio ‘a cuentagotas’. En algún que otro partido consiguió canastas decisivas, destacando los 31 puntos que logró ante el Bilbao Basket en el segundo partido de los cuartos de final de los ‘playoffs’. Los 15 tiros libres anotados aquel día son todavía récord del club catalán en los ‘playoffs’. También brilló en las semifinales frente al Joventut.

En la actualidad, en el Avellino.
En la actualidad, en el Avellino.

Pero en general no respondió a las expectativas. La derrota en la final ante el Tau por un claro 3-0 (con el factor campo a favor, curiosamente) terminó de cercenar sus escasas opciones de continuar. Había firmado un año más opcional que (y más con el regreso de ‘La Bomba’) nunca cumpliría. En los tres partidos ante los vitorianos se quedó en 6, 2 y 2 puntos en 28, 8 y 20 minutos, respectivamente. Mal momento para venirse abajo.

La siguiente campaña volvería a la NBA, al mismo equipo en el que había estado en la 2005-06, los Detroit Pistons, el club que le había elegido en el ‘draft’ con el número 50. Le traspasarían en febrero de 2009 a los Clippers. En total jugaría 30 partidos allí (2,7 puntos en 7,8 minutos), lo que le empujó obligatoriamente de regreso a Europa. Sobre todo  a Francia, donde fue campeón en 2014 con el Limoges (también jugador más valioso de la final) aunque también en Italia (Milán), Polonia (Prokom), Turquía (Istambul) y actualmente de nuevo en el país transalpino con el Sidigas Avellino. Recientemente consiguió una gran racha de victorias que le situó en la zona alta de la clasificación. Él está en 10 puntos de promedio en 25 minutos.