Ángel Castiblanque: Un ‘segundito’ en la cancha, problemas de corazón… y muchísimo más

Ángel Castiblanque: Un ‘segundito’ en la cancha, problemas de corazón… y muchísimo más
Un ‘segundito’ en la cancha, problemas de corazón… y muchísimo más

Javier Ortiz Pérez

En la época en la que tuvo que retirarse, en 1995 (Foto: Gigantes).
En la época en la que tuvo que retirarse, en 1995 (Foto: Gigantes).

Una pequeña ‘delicatessen’ la historia de Ángel Castiblanque. ¿Por qué? Hay muchos motivos, pero el más anecdótico es que se trata del jugador que, entre los que han debutado en la liga, menos tiempo ha permanecido en pista: solamente un segundo, en un partido de ‘playoff’ de la temporada 90-91 del Estudiantes contra el Barcelona.

El tipo se lo toma con un tremendo humor. “La verdad es que el jugador al que yo estaba defendiendo durante ese segundo recibió el balón.  Así es que mi recuerdo no es muy positivo. Después de hablar con mi terapista durante cinco años y dos veces por semanas, lo tengo superado”, dice entre risas. “De todas formas, me lo tomo como un récord que nunca podrá ser superado y difícilmente igualado”, añade.

Era un chico que prometía enormemente con sus 2,13 de estatura. “Me definiría como un jugador que se lo pasaba fantástico en la cancha y que disfrutaba tanto pasando el balón como anotando. Tuve mucha suerte en tener grandes entrenadores que no limitaban mi versatilidad en el campo debido a mi altura y permitían que botara, que tirara de tres puntos, que usara mi imaginación… porque les había demostrado en los entrenamientos que tenía la capacidad de hacerlo”, comenta.

Entonces, algo se interpuso entre él y el baloncesto: su corazón. Sufrió una dilatación de la aorta debido a un problema hereditario. Eso le obligó a dejar las pistas cuando en 1995 había regresado a España tras unos años en Estados Unidos (Alvyn Junior College y la universidad de Nevada-Reno). Ahora, órgano está en perfectas condiciones, según los médicos. “Tuve mucha suerte de no jugar mi último año universitario en USA y fichar por el Estudiantes, porque los tests que mostraron el problema de la aorta no se hacían en mi equipo universitario ni tampoco en muchos otros equipos de la ACB en ese tiempo.  El haber estado jugando un año más allí habría significado caer con las ‘botas puestas’ antes de tiempo”, reconoce abiertamente.

Intentando taponar a un jugador del Stefanel de Milán en un amistoso (Foto: Gigantes).
Intentando taponar a un jugador del Stefanel de Milán en un amistoso (Foto: Gigantes).

Debió ser una época difícil: tener que abandonar con solo 23 años. Pero se sobrepuso. “El liderazgo y la fuerza que había aprendido de mi madre durante mi etapa de crecimiento me ayudaron muchísimo para afrontar la situación en la dirección correcta y positiva sin concentrarme en las cosas negativas.  La verdad es que cuando estaba en el hospital y veía a niños pequeños con piernas cortadas, en sillas de ruedas o con enfermedades duras… ¿quién era yo para quejarme aunque fuera un poco?”, reflexiona.

 Encauzó su vida laboral de nuevo en Estados Unidos (“tengo que estar muy agradecido a este país por todas las oportunidades que me ha dado para conseguir mis objetivos”) y desde hace 19 años trabaja para Buckeye International, una gran empresa que produce productos químicos de limpieza y que fue fundada en 1844. “Trabajamos con escuelas, hospitales, supermercados, pabellones de la NBA y la NCCA y plantas industriales”, relata. Su puesto es el de gerente para la zona Oeste del país, con muchas personas a su cargo. Por cierto que en Buckeye está otro ex pívot español con pasado universitario en USA, Alex Rodríguez, del que ya hablamos aquí.

Castiblanque no olvida sus años en el baloncesto, un mundo del que dice haber aprendido mucho, sobre todo en las relaciones con los compañeros de equipo y entrenadores “con los que pasas momentos muy importantes y creas amistades para siempre.  Todos entendemos que la vida te lleva en direcciones distintas y hay compañeros con los que continúo teniendo una gran amistad (Alex Rodríguez, Pablo Martínez, Juan Antonio Aguilar, Raul Real, Chevy Cargol y Dano Martínez, entre otros) y otros que llevo muchos años sin ver, pero que nos podemos juntar en cualquier momento y entablar una buena química inmediatamente”.

Pero también hay más valores: “el increíble aprendizaje que el deporte en general y el baloncesto en particular te da par el camino que decidas tomar cuando te retires. El liderazgo, la competencia, los objetivos, saber lidiar con el triunfo y con la derrota, trabajar en equipo, la estrategia… son áreas claves para el éxito en la vida”.

Un tipo espectacular, por encima de aquel ‘segundito’ fugaz en el Palacio de los Deportes de Madrid.

Imagen actual con su mujer, Ayesha.
Imagen actual con su mujer, Ayesha.