Miguel Molina: Una ‘bandejita’ indeleble con el Madrid ante el Gran Canaria

Miguel Molina: Una ‘bandejita’ indeleble con el Madrid ante el Gran Canaria
Miguel Molina tiene todavía 26 años y sigue jugando al basket.

Javier Ortiz Pérez

En la actualidad, en el Pas Piélagos.
En la actualidad, en el Pas Piélagos.

Miguel Molina tiene todavía 26 años y sigue jugando al basket. Lo hace en el Pas Piélagos cántabro, en la Liga EBA. Está realizando la mejor temporada de su carrera (alrededor de 13 puntos y 7 rebotes de promedio), demostrando las buenas cualidades que en su momento le llevaron a las categorías inferiores del Real Madrid y a debutar con el primer equipo en la temporada 2008-09.

Llamativo que un chico malagueño fuese captado por el club blanco cuando estaba en el junior del Unicaja. “Cuando me llamaron, dije que claro que sí”, recuerda. Atrás quedaban sus años de formación. “Mi padre siempre jugaba al baloncesto y yo, a veces, me iba a jugar con él, pero nunca terminaba por decidirme. Hasta que un día, ya con doce años, un compañero de clase me dijo de ir a probar y entrenar con su equipo de baloncesto y, bueno, pues ese año acabé jugando en el equipo de mi barrio, el Club Baloncesto El Palo”, apunta Molina.

Su gran momento fue el 23 de noviembre del 2008 ante el Gran Canaria. “Fue todo muy rápido. Quedaban unos 45 segundos e íbamos ganando claramente. Pensaba que no iba a salir y Joan Plaza me dijo que entrase. Recuerdo que Sergio Llull me dijo que me iba a buscar, que en cuanto recuperásemos  la pelota en defensa corriera, y eso hice: metí una bandeja en contraataque. Dudé en meter un mate o no, pero preferí meterla fácil y segura (risas). Fue un día muy especial, porque además coincidió que vino mi madre a verme jugar”, comenta. Los debuts nunca se olvidan, no. Aquella campaña disputaría un partido más, en este caso de ‘playoff’ ante el Joventut.

Jugando en Inglaterra en la temporada 2012-13.
Jugando en Inglaterra en la temporada 2012-13.

Permanecería una campaña más bajo la disciplina del Madrid, en el filial de LEB Plata, y a partir de entonces ha estado aquí y allá entre esa misma categoría, con Tíjola y Las Rozas, y la EBA (Villarrobledo y Pas Piélagos). “Me gusta mucho viajar y conocer sitios y gente nueva. También estuve una temporada en Inglaterra jugando, donde aproveché para aprender inglés, lengua en la que me defiendo con bastante soltura”. Aquello fue en la temporada 2012-13 en el Huddersfield. Se trata de un alero de 1,94 al que le gusta “defender y correr el contraataque, normal en el tiro, un jugador físico y con un buen 1X1”.

Respecto al futuro, espera “seguir haciéndolo bien” y luchando para que su actual equipo dispute la fase de ascenso a Plata. “A nivel individual me gustaría jugar la próxima temporada jugar en alguna categoría superior si fuese posible”, apunta.