Sherron Mills: El 17 de enero el ex pívot de Manresa y Baskonia murió tras sufrir ELA

Sherron Mills: El 17 de enero el ex pívot de Manresa y Baskonia murió tras sufrir ELA
El 17 de enero el ex pívot de Manresa y Baskonia murió tras sufrir ELA

Javier Ortiz Pérez

Con el Tau.
Con el Tau.

A veces uno está años y años intentando ‘rebañar’ alguna noticia actual sobre un jugador retirado para poder complementar un artículo sobre él. En el caso de los norteamericanos es más difícil, como es lógico. Y a veces se producen casos duros, como el de Sherron Mills, ‘desaparecido’ desde su prematura retirada, en el año 2000, y hace poco reaparecido públicamente porque combatía una terrible enfermedad: la esclerosis lateral amiotrófica, más conocida como ELA. La batalla la perdió el pasado 17 de enero, convirtiéndose en la primera persona relevante del mundo del baloncesto fallecida en el 2016.

Mills era un pívot realmente bueno, de un físico espectacular y algunos recursos técnicos interesantes. Criado en la Virginia Commonwealth University, consiguió el puesto 29 en el ‘draft’ de 1993 por los Wolves, con los que no llegaría a jugar. Su carrera transcurrió entonces con prestigio creciente en Francia (Gravellines), Italia (Siena) y Turquía (Galatasaray). El TDK Manresa echó el resto con él fichándole para su temporada posterior al título liguero, la 98-99. Probablemente se esperaba más de él que esos 15 puntos y 8,2 rebotes, pero aquel equipo no tenía ni por asomo la ‘química’ del año anterior. Protagonizó algún incidente disciplinario que definitivamente descartó su continuidad y bajó su cotización. Y eso que fue máximo taponeador de la Liga.

El Tau le fichó a continuación y su actuación, con menos responsabilidad, sí resultó francamente buena, aunque con números similares (13,4 puntos y 8 rebotes). Había conseguido además el pasaporte turco (su nuevo nombre sería Senon Sertal Mill) y firmó un contrato de larga duración que nunca llegó a cumplir: jugando un partido informal, se rompió la tibia y el peroné. Nunca consiguió recuperarse, pese a sus intentos por hacerlo. Con 29 años quedaba en una difícil situación, pero no distinta a la de otros muchos a los que las lesiones les obligan a retirarse.

En el Manresa (Foto: Gigantes).
En el Manresa (Foto: Gigantes).

Hasta aquí lo que sabíamos de Mills hasta hace apenas tres meses. Luego nos enteradamos de muchas cosas a través de su petición pública de fondos para al menos paliar los terribles efectos de la ELA, esa enfermedad degenerativa sobre la que no se ha encontrado una cura exacta todavía.

Vivía en Salisbury, en el estado de Maryland, con su mujer y su hija adolescente. También tenía otro hijo más mayor. Hasta hace un año conducía su propio camión, pero el diagnóstico le llevó a variar completamente de vida. Estaba postrado en una silla de ruedas porque su enfermedad conlleva que el sistema nervioso central deje de funcionar y los músculos no se comuniquen entre ellos para realizar movimientos, con lo que se atrofian.

Buscaba 40.000 dólares para su  tratamiento porque quería luchar hasta el final. Hasta se presentó voluntario para ensayos clínicos, arropado por su familia y amigos. Se podía contribuir de distintas maneras y el dinero que se consiguiese excediendo de esa cantidad se dedicaría también al estudio de la ELA.

Algunos de sus ex equipos, como el Siena, promovieron entre sus aficionados que realizasen pequeñas donaciones, aunque sea de 5 o 10 dólares. Todo ayudaba en una situación angustiosa y que ha terminado de la peor manera. Descanse en paz.

Otra vez el enlace por si acaso: https://www.gofundme.com/SherronMills40/

En silla de ruedas, en la actualidad.
En silla de ruedas, en la actualidad.