Tim Dillon: Decepción en Santa Coloma

Tim Dillon: Decepción en Santa Coloma

Javier Ortiz Pérez

En acción con Northern Illinois.
En acción con Northern Illinois.

Siempre quedó algo ‘maldita’ la figura bigotuda de Tim Dillon en la memoria ‘ochentera’ del basket español. El motivo es que jugó en el Licor 43 de la temporada 85-86 y, aunque no lo hizo en mal, se le culpó bastante del espectacular hundimiento que protagonizó el club aquel año, pasando de ser cuarto de la liga anterior a descender en esa.

Dillon tenía el listón muy alto porque venía sustituyendo a un finísimo tirador como Craig Dykema. Él tenía quizás un perfil más guerrero, más atlético, aunque también podía contribuir en la anotación. De hecho, promedia 21,5 puntos en 36 minutos, aunque tirando muy poquito desde la línea de tres puntos (la gran especialidad de su antecesor): solo 4 aciertos de 11 intentos a lo largo de 31 partidos jugados. La explicación es que era más un ‘4’ que un ‘3’.

El caso es que aguantó toda la campaña sin ser ‘cortado’ pese a la acumulación de derrotas, viendo cómo cambiaba consecutivamente de compañero en la pareja americana: Marcellous Starks, Carlos Yates y Leonard Allen. Con ninguno de ellos acabó de funcionar un equipo que había mantenido su bloque nacional (aunque se había marchado Manel Comas, clave en el banquillo) y eso acabó siendo la ‘tumba’.

“Tiene fama de jugador serio y que trabaja para el equipo. Mi intención con él es asegurar el tiro exterior, incluso desde 6,25, que recoja rebotes ofensivos y ayude en los defensivos”, dijo sobre él Miguel López Abril cuando le recogió en el aeropuerto, según recogía El Mundo Deportivo. “Tengo un buén tiro.exterior, incluso desde la línea de los tres puntos, y creo que también sé luchar bajo los tableros en busca del rebote. No me arrugo ante nada ni ante nadie y baso mi juego un poco en la fortaleza física”, explicaba el ala-pívot. No, lo del tiro lejano no fue verdad.

Dillon puede decir que fue elegido por los Chicago Bulls en el mismo ‘draft’ de Michael Jordan, el de 1984, aunque en tercera ronda (número 49). Le tenían cerca para verle porque se formó en la universidad de Northern Illinois, pero no llegó a jugar en la NBA, emprendiendo la aventura ‘overseas’ en Trieste (18 puntos y 6 rebotes) para pasar luego al reseñado ‘annus horribilis’ de Santa Coloma de Gramanet.

Con el Licor 43.
Con el Licor 43.

Después se lesionó en un partido de entrenamiento cerca de su casa y no se supo gran cosa de él. Quedó ‘señalado’ en España por el fracaso del Licor 43, no consiguió entrar en el ‘roster’ definitivo en el ‘campus’ de los Phoenix Suns de 1987 y se refugió en la CBA a la espera de ofertas que mereciesen la pena. Una llegó de Australia y otra de la Jugoplastica de Split en 1991. Era entonces la campeona de Europa, pero ya no estaban ni Toni Kukoc ni Dino Radja. Llegó a disputar aquel Open McDonald’s en París recordado por la ‘casi machada’ del Joventut (y  Carles Ruf) ante los Lakers.

Poco más que contar a partir de entonces. Debe tener 52 años. No ha dejado apenas rastro en noticias en webs ni parece tener perfiles en las redes sociales, habituales fuentes para nutrirse de la vida actual de los americanos retirados en esta página.