Perry Carter : Auténtica piedra

Perry Carter : Auténtica piedra

Javier Ortiz Pérez

Guadalajara 92-93.
Guadalajara 92-93.

Pocos jugadores tan rocosos en España durante la década de los 90 como Perry Carter. No era un talento ofensivo, pero sí en la otra zona de la pista, donde un cuerpo realmente de culturista le permitió ser un americano importante en Primera B y complementario en la entonces Liga ACB. Además, su cotización subió cuando consiguió la nacionalidad española.

Y es que Carter conserva un gran cariño por nuestro país, donde tiene un hijo que vive en la isla de Mallorca (“intento mantener una buena relación con él”, destaca). Como anécdota, el correo electrónico personal del pívot es spainamerican@.... Ahora vive en Florida y trabaja en el sector financiero, pero no pierde de vista lo que sucede en España y revive con mucho cariño el largo tiempo en el que se ganó la vida repartiendo (y recibiendo) mamporros en las zonas.

Nacido en Washington DC y crecido baloncestísticamente en la universidad de Ohio State, su primer equipo europeo fue el Caen francés, en la temporada 91-92. La siguiente campaña fichó por el Guadalajara, con el que consiguió el ascenso deportivo a la máxima categoría rodeado de chicos jóvenes cedidos por el Real Madrid. En la 93-94 repetiría éxito con el Salamanca, con el que sí debutaría en la ACB 94-95. Su trabajo siempre fue importantísimo como presencia rotunda bajo el aro. En ataque no se le podía pedir mucho, pero podía anotar con un ganchito a corta distancia o tras rebote ofensivo.

Salamanca 94-95.
Salamanca 94-95.

Volvió a la segunda categoría en la 95-96, primero en el Inca (dos campañas) y luego en el Gijón, donde no concluiría la 97-98 reclamado por el León en la ACB para un par de partidos al final de la liga regular. Las lesiones impidieron que le fuese bien en Manresa a continuación de vuelta a la LEB y salió de España con rumbo a Israel y Grecia. Volvió para concluir su carrera en la isla de Mallorca, en el Basquet Muro (EBA), con 36 años, permitiéndose el lujazo estadístico de 16,5 puntos y 9,8 rebotes en 30 minutos (2002-03). Hasta se asomaría a la Primera balear en la 2005-06 con casi 40 ‘tacos’.

“Después de haber jugado en varios sitios, para mí, España es el mejor sitio. Hay grandes seguidores, entrenadores y jugadores y las ligas están bien organizadas. Lo que más recuerdo es lo amable que es la gente con los extranjeros y la calidad de la comida”, afirma hoy en día, haciendo un alto en su actividad laboral Arca Capital Investments. Está contento en esta nueva faceta, tan distinta a la anterior, aunque le lleva muchas horas. Aquí podéis echarle un ojo a su perfil en Linkedin. Eso sí, cuando saca tiempo, acude a realizar su afición favorita: pescar.

Carter está de acuerdo con lo que suele decirse sobre él en la pista. “Creo que yo era un jugador muy físico. Se me daba bien rebotear, anotar cerca de la canasta y dominar dentro de la ‘pintura’. No era un gran lanzador, así es que no lo hice mucho a lo largo de mi carrera”, reconoce. Ni falta que hacía, Perry… Y eso que en la actualmente denominada Liga Endesa alcanzó los 11,6 puntos de promedio en sus 37 encuentros.

En la actualidad.
En la actualidad.