Veljko Mrsic: Clase croata (también en los banquillos)

Veljko Mrsic: Clase croata (también en los banquillos)

Javier Ortiz Pérez

Tres años en el Unicaja.
Tres años en el Unicaja.

La semana pasada, el partido de Euroliga entre Unicaja y Cedevita nos trajo de nuevo a España a una figura importante, sobre todo en Málaga: Veljko Mrsic. Como bien se han encargado de recordar algunos medios, se trataba de un fino alero muy orientado al ataque que estuvo cuatro años entre nosotros: tres en la Costa del Sol y apenas unos meses en Girona y Granada. Hoy en día, la clase que tenía sobre la pista la está trasplantando a los banquillos, haciendo un buen trabajo con el Cedevita, una de las sensaciones de la actual edición de la máxima competición continental.

Mrsic todavía es joven (44 años) y parece tener un buen futuro por delante en un trabajo que lleva desarrollando prácticamente desde que se retiró como jugador, incluso con una experiencia italiana en Varese. Es de la escuela de la Cibona, un club en el que se fue haciendo cada vez más importante entre 1990 y 1996, anotándose cinco ligas consecutivas. A esa racha ganadora de títulos domésticos le añadió otros tres más (también seguidos) con Zalgiris, de nuevo la Cibona y Varese.

Con ese bagaje impresionante llegó a Unicaja en 1999, siendo muy importante en el primer gran éxito de la historia del club, la Copa Korac de 2001. Enseñó mucho a los jóvenes aquellos años, una vocación que parece mantener ahora en los banquillos. Su Cedevita tiene varios talentos cuyos nombres conviene tener apuntados en la agenda. 16,5, 16,2 y 12,0 fueron sus medias de anotación en las tres campañas malagueñas.

Unos meses en Granada, en LEB.
Unos meses en Granada, en LEB.

Tendría dos experiencias españolas más, pero no tan satisfactorias: los 14,5 puntos que aportó iniciada la campaña 2002-03 en Girona (sustituyó a Bill Edwards y Andy Panko entró por él cuando se lesionó) y los 10,6 en la siguiente en Granada, esto último en LEB. Todo dentro de una variada trayectoria en Europa, con otra visita a Italia (Milán), el gran Olympicos y, apurando las últimas canastas, en Turquía (Ulker) y Ucrania (Kiev).

En el diario Sur publicaron una entrevista con él el pasado miércoles. “Siempre pensé que acabaría entrenando a un equipo de la Euroliga, aunque soy una persona que no estoy pendiente de lo que sucederá en el futuro. Vivo el día a día y esta es la manera para estar en este deporte y hacer una carrera sólida. Hay que trabajar todos los días. Solo así tendrás seguridad para alcanzar las metas que te propones”, le contaba a Juan Calderón.

También se le preguntaba por si era muy distinto el Mrsic entrenador al Mrsic jugador. Él respondía con una broma al inicio (“quiero que mi equipo juegue una defensa mejor de la que yo hacía”), pero luego ya más en serio sostenía que “tienes que adaptarte a los jugadores de los que dispones. Sí tengo claro que hay que entrenar mucho y con seriedad, luego el juego depende de los profesionales que tenga, y ahí a veces el entrenador puede hacer poco”.

En su opinión, haber sido jugador no es clave para ser un buen entrenador, “pero puede ayudar”. “Cuando has pasado por algunas situaciones en tu carrera como jugador, es más fácil entender qué es lo que quieren tus jugadores y necesitan en cada momento. Especialmente con aquellos que son muy buenos, esos que tienen un ego muy alto. A veces es bueno que los jugadores sean egoístas porque precisamente por eso son buenos jugadores también. Si quieres o tratas de cambiar su ego, luego es perjudicial”.

Actual entrenador del Cedevita.
Actual entrenador del Cedevita.