Joe Cooper: Grande, rentable y controvertido

Joe Cooper: Grande, rentable y controvertido

Javier Ortiz Pérez

Intentando anotar con el Oximesa Granada (Foto: Basket16).
Intentando anotar con el Oximesa Granada (Foto: Basket16).

Era una vieja aspiración sacar aquí a Joe Cooper, un pívot de 2,11 muy recordado en Granada, donde permaneció dos temporadas (86-87 y 87-88). Algo menos de éxito tuvo en Valencia en la siguiente campaña, cuando sustituyó a Clyde Mayes y fue suplido a su vez por Wayne Englestadt.

En aquella aventura del Oximesa tuvo un papel fundamental, aunque también muy controvertido. Con 2,11 era un intimidador como pocos había en aquella época. No muy dotado técnicamente, sí era contundente y acababa capturando muchos rebotes y anotando mates. Un jugador sumamente práctico que ayudó a construir el mito de un club muy especial que prendió la llama del basket en la ciudad de La Alhambra.

Pero a su calidad deportiva se le aunaba un carácter difícil que le llevó a protagonizar varios episodios llamativos. El que más suele recordarse fue aquel en el que se negó a viajar en autobús desde Granada a Bilbao, indignado por la cantidad de kilómetros que había por delante. Finalmente se le convenció (bajo la amenaza de ser multado), pero él puso la condición de que durante todo el trayecto se proyectasen en el vídeo del vehículo películas en inglés. Así fue en la ida, pero en la vuelta los nacionales se ‘rebelaron’ contra ello y él acabó agrediendo al delegado (el hijo del presidente de la entidad, José Antonio Murado), que intentó mediar.

Cooper había pasado por las universidades de Tulsa y Colorado antes de entrar en la quinta ronda del ‘draft’ de 1981 por los Nets. En la NBA estuvo tres temporadas en cinco equipos distintos y solo 24 partidos en total, entrando y saliendo de la CBA. En Europa primero se buscó la vida en el Hapoel Holon israelí y en 1986 apareció en Granada, donde tuvo un rendimiento muy regular, olvidando los episodios disciplinarios. En Valencia solo contabilizó 13 encuentros antes de su salida, totalizando así 74 en España (y unos promedios de 17,5 puntos y 9 rebotes).

En la actualidad.
En la actualidad.

Decíamos arriba lo de la “vieja aspiración” porque ha costado que responda a las preguntas que le enviamos. No es que lo haya hecho con demasiado énfasis, pero sí lo suficiente como para saber qué ha sido de él exactamente de él porque se le tenía bastante perdida la pista. Por lo que asegura, vive en Houston y tenía una empresa de limpiezas, pero ya no trabaja a consecuencia de tener lesionada la espalda.

“Creo que yo era un gran jugador”, apunta, más interesado en saber qué fue del pabellón de Albolote, una pequeña nave industrial que fue reconvertida a recinto deportivo. “Era muy pequeña y fría. ¿El equipo sigue jugando ahí?”, suelta. Cuando se le dice que no, que el actual Covirán Granada lo hace en un confortable Palacio de los Deportes, se asombra.

También preguntó bastante por sus antiguos compañeros: “Los echo de menos. No los olvidaré nunca porque eran como mis hermanos, sobre todo Luis y José Álvarez. Me encantaría mandarles a todos ellos un saludo”.

Ah, por cierto. Pide ayuda para encontrar a una vecina que tenía en Granada llamada “María Blanca”. “Era muy buena amiga mía. Vivía justo en la puerta de al lado”, dice. ¿Alguien sabe quién puede ser?