Tellis Frank: ‘Il professore’ ganó una Copa

Tellis Frank: ‘Il professore’ ganó una Copa

Javier Ortiz Pérez

Campeón en Italia con Caserta en 1991.
Campeón en Italia con Caserta en 1991.

Buena parte de los últimos años de la carrera de Tellis Frank transcurrieron en España, en Manresa, Sevilla y León de 1995 a 1998. Era ya un jugador crepuscular, desgastado físicamente (tampoco fue nunca un atleta), pero todavía con la suficiente fuerza como para mostrar talento y participar en un momento histórico como la Copa ganada con el TDK en 1996. Uno de esos interiores elegantes, que saben lo que tienen que hacer sin gastar tiros tontos. Los números seguramente no hagan justicia a su buena aportación, con 13,1 puntos y 6 rebotes en 31 minutos (85 partidos entre los tres clubs).

Frank había sido elegido en el puesto 14 del ‘draft’ de 1987 por Golden State Warriors, con los que jugaría un par de temporadas antes de ser traspasado a Miami Heat. Era un buen reserva secas, alternando los puestos de ‘4’ y de ‘5’ con sus 2,07. En la 90-91 se quedó sin ofertas y cogió la del Phonola de Caserta, donde vivió el gran momento de su carrera: el ‘scudetto’ ganado con el equipo del sur justo el año en el que Oscar Schmidt se había marchado. Era el primer y, por ahora, único título liguero de la pequeña ciudad sureña, que se volvió loca con aquello. La pareja interior con Charles Shackelford fue una de las claves del éxito. Cogió el apodo de ‘Il professore’, indicativo de su estilo en la pista.

Quizás eso le reabrió las puertas de la NBA el curso siguiente, pero en Minnesota Timberwolves no le dieron mucha bola y regresó a Caserta, en una etapa menos lucida. En la 93-94 volvería a Minneápolis con el mismo resultado gris.

Tras una campaña con bastantes problemas de lesiones en el Cholet, encaró la recta final en España, primero en el TDK sustituyendo a Darren Morningstar. Ganó la Copa de Murcia (9 puntos en la final ante el Barcelona), lo que le causó un gran impacto a nivel personal, como luego veremos. Luego fichó por el Caja San Fernando y por último en León, esta vez suplido por Dontonio Wingfield. Acabaría en Italia (Livorno, Avellino, Scafati, ya en la A2) antes de enrolarse en el equipo de exhibición de ‘Magic’ Johnson.

En una entrevista habla de todo ello, muy satisfecho de haber pasado por Europa. En ella cuenta por qué cree que no triunfó en la NBA: no siguió el consejo de Don Nelson de “mantener el peso correcto, entender el juego, ser uno mismo y ponerte delante del espejo para desafiarte a ti mismo diciéndote lo que estás haciendo mal y lo que estás haciendo bien”. “Pero miro atrás sin resentimiento porque tuve la oportunidad de jugar al baloncesto en un lugar con el que sueña la gente (…). No me vuelvo loco con lo que ocurrió, pero como yo digo, puedo pasarle mis conocimientos a los otros chicos”.

“Pierdes muchas cosas cuando te vas de tu país, pero por otro lado, me fui a un mundo totalmente distinto. Me convertí en una estrella (…) y lo pasé muy bien. Jugué en grandes ciudades, en Italia, en España, en Francia. Gané buen dinero, tuve casas bonitas y conduje coches italianos. Conocía a gente amable. No lo agradecí porque lo que realmente quería era la NBA. Cuando eres joven, no te das cuenta hasta que no terminas tu carrera y echas un vistazo atrás. Pero tengo que decir que Europa fue estupenda para mí. Era baloncesto”, añade.

No le falta una referencia a la Copa del Rey ganada: “Cuando llegamos a la ciudad tras el viaje en avión, nuestro autobús apenas podía moverse de la cantidad de gente que había en la calle (…). Nadie es mejor que tú ese día”.

Después del baloncesto hubo más baloncesto para Frank: entrenó en ‘high school’ y en la actualidad ejerce como técnico ayudante en la WNBA con las Atlanta Dream, el equipo de nuestra Sancho Lyttle. Su ‘jefe’ es un histórico ‘Laker’ como Michael Cooper.

En la actualidad.
En la actualidad.