Javier Marín: La gran promesa maña

Javier Marín: La gran promesa maña

Javier Ortiz Pérez

Debutante en LEB Oro con 15 años.
Debutante en LEB Oro con 15 años.

Javier Marín es todavía muy joven y tiene un gran futuro por delante. En abril cumplió 21 años, así es que es una incógnita lo que le espera en el baloncesto. De momento, su camino está bien enfilado, dando pasos cortos pero seguros para regresar algún día a la Liga Endesa, una competición en la que debutó siendo apenas un adolescente.

Nacido y crecido en Zaragoza, siempre se ha visto en él a una gran promesa de la cantera local, alguien que podía recoger el testigo de los Angulo, los Arcega, Fran Murcia y tantos otros, aunque sean épocas diferentes en muchos sentidos. Las esperanzas empezaron a solidificarse cuando el añorado José Luis Abós le hizo debutar con el CAI en la temporada 2009-10 en la LEB Oro. Solamente tenía 15 años y 6 meses, pero el talento y la capacidad le salían por las orejas.

Desde entonces, no todo ha sido un camino de rosas, por mucho que se convirtiese en un fijo en las selecciones inferiores. Las exigencias de la élite, ya se sabe. Metido en la dinámica de la primera plantilla zaragozana, entre las temporadas 2011-12, 2012-13 y 2013-14 tuvo la oportunidad de saltar a la cancha en 25 partidos de la Liga Endesa. Esos 101 minutos los disfrutó al máximo, pero quería más, como es lógico, por mucho que dispusiese de mucho protagonismo en El Olivar, el filial de EBA dirigido por Pep Cargol. La competencia de jugadores como Pedro Llompart y Jonathan Tabu era muy difícil de batir.

Minutos en la Liga Endesa con el CAI.
Minutos en la Liga Endesa con el CAI.

Así es que lo mejor era ‘volar’, quién sabe si con billete de vuelta algún día, porque es un chico muy querido a orillas del Ebro. La pasada campaña estuvo cedido en el Lucentum Alicante (LEB Plata), siendo capaz de promediar 11,6 puntos, 4 rebotes y 3,3 asistencias a los 20 años. Son estadísticas que le retratan bien. Como él mismo dice, se trata de “un jugador completo” que puede ayudar “en defensa y en ataque”. Está a medio camino entre actuar como base y como escolta, aunque esta última posición es la que más está ejerciendo últimamente. Posee una depurada técnica individual, así como mucho descaro a la hora de encarar la canasta.

En esta temporada ha subido un peldaño, a la LEB Oro, con el Unión Financiera Oviedo, aunque su temporada ha empezado algo lenta por una inoportuna lesión. “Aquí estoy genial. Todos me han acogido muy bien y estoy contento”, comenta. Aunque se trata de un equipo con mucha competencia en el juego exterior, es fácil prever que poco a poco se irá haciendo con un hueco. Y de un entrenador como Carles Marco e ilustres veteranos como Diego Sánchez, que le dobla prácticamente la edad, aprenderá mucho.

Es la estación actual de un chico sobre el que siempre han recaído muchas miradas, desde que dio sus primeros botes a un balón, prácticamente.  “Empecé a jugar a baloncesto por mi hermano que también jugaba y me apunté para probar. Me gustó, empecé en un club y poco a poco fui aficionándome más y más”, recuerda sobre sus inicios. Para él fue inolvidable cuando consiguió debutar en una competición que antes “veía por televisión”. La Liga Endesa le espera de nuevo cuando complete su formación.

Actualmente en Oviedo.
Actualmente en Oviedo.