Carlos García Ribas: El hombre que (más) amó el baloncesto.

Carlos García Ribas: El hombre que (más) amó el baloncesto.

Javier Ortiz Pérez

Protagonista en ‘Gigantes del Basket’ cuando jugaba en el Colmenar 2003-04.
Protagonista en ‘Gigantes del Basket’ cuando jugaba en el Colmenar 2003-04.

Hoy hace justamente seis años que falleció Carlos García Ribas, un exjugador (entre otros clubs, de aquel Real Madrid de Drazen Petrovic) que era muy querido en el baloncesto madrileño. ¿Quién mejor que su amigo Abel Amón, quien compartió mucha cancha con él, para contarnos su particular historia? Lo hace de forma amena, ilustrada con varios vídeos, y desde luego, muy emotiva.

“El 24 de octubre de 1988 tuvo lugar en Madrid uno de los partidos más recordados de la historia del baloncesto español. El Real Madrid, posiblemente con su plantel mejor de todos los tiempos,  se enfrentaba a los Boston Celtics de Larry Bird, Kevin McHale, Robert Parish. Hace poco repitieron en TVE ese encuentro y al poner la alineación alguien en Twitter preguntó “¿Quién es ese ‘García’ que aparece junto a Fernando Martín, Drazen Petrovic, Biriukov, etcétera?”

“Es Carlos García Ribas, un mito del baloncesto madrileño, fallecido prematuramente en una carretera de cerca de la sierra de Madrid”, contesté en 140 caracteres.

Me faltó añadir: “La persona de cuantas conocí que más amó el baloncesto”. Su afición y profesionalidad  fue comparable a aquellos jugadores balcánicos que tenían siempre a mano la llave del pabellón para ir a hacer largas y voluntarias  sesiones de tiro, como el propio Petrovic, con quien compartió vestuario y trágico destino en la carretera. De hecho los breves minutos que disfrutó en ACB  Carlos Ribas, como junior del Real Madrid, están reflejados en éste vídeo del final del quinto partido de la final ACB contra el Barcelona, que acabaría ganando aquella “liga de Petrovic”

Disermoda Alcobendas Liga EBA 1994-95.
Disermoda Alcobendas Liga EBA 1994-95.

No compartió Carlos la  gloria del ‘Genio de Sibenik’, y en cierta manera el baloncesto fue injusto con él, o quién sabe si no llegó a fichar por un club profesional al no querer irse nunca de Madrid, porque calidad para haber jugado varios años en ACB tenía de sobra. Prefirió asegurarse un futuro laboral fuera del baloncesto y empezó a trabajar en Disermoda, empresa que tenía un equipo de baloncesto cercano a la élite y donde una serie de jugadores compatibilizábamos trabajo y entrenamientos. Allí coincidí con Carlos, y con José Abelleira, con Fernando Román y Jose Luis Criado. Estos dos continúan trabajando para el grupo empresarial dirigido por Clemente Gómez de Zamora y su familia. Muy agradecido le estaré siempre a Clemente de que diese mi primera oportunidad laboral y también la oportunidad de compartir tanto tiempo con un ser tan excepcional como Carlos García Ribas. Quedaba todas las mañanas para ir en su coche, tanto al trabajo  como a los entrenos. Muchas y buenas horas de convivencia pasamos. 

Equipo de 3x3 (Arriba, Abelleira y García Ribas; abajo, Mugüerza y Amón).
Equipo de 3x3 (Arriba, Abelleira y García Ribas; abajo, Mugüerza y Amón).

He nombrado a José Luis Criado y quiero presentarles un vídeo donde tanto él  como el propio Carlos García Ribas junto con Willy Villar (hoy director deportivo del CAI de Zaragoza, que fuera  base de varios equipos ACB) dominan como juveniles del Real Madrid a un Barcelona en un partido televisado para un programa llamado Objetivo 92. Este es el enlace.

Sorprende la madurez tanto física como técnica del trío madridista y no se explica cómo Carlos Ribas no fue un referente de las selecciones nacionales de su edad ni cómo nadie apostó por él para un equipo puntero. Tenía un tiro excepcional, mantiene varios records de anotación y de triples anotados en un partido (13) en competiciones FEB y en sus últimos años en competición federada formó un mortífero dúo con su inseparable amigo Javier Juárez, que ha desarrollado una fructífera carrera como entrenador y es en la actualidad el máximo responsable del EBA y junior del Real Madrid.

Carlos dejó el baloncesto federado para centrarse en sus negocios o trabajos y en su magnífica familia su mujer, Almudena y sus dos bellas  hijas. Sin embargo, nunca dejó el baloncesto. Era asiduo de los entrenamientos y partidos de los veteranos del Real Madrid. Quiero destacar el excepcional comportamiento de la Asociación de Veteranos del Real Madrid, con Rafa Rullán, su presidente, a la cabeza, tanto por las muchas veces que han recordado a Carlos en partidos con su memoria en estos años desde que no está, como el apoyo que han dado para que sus hijas continuaran recibiendo una formación de gran calidad. Recuerdo una visita a Moscú de los veteranos madridistas en un enfrentamiento contra los de la selección de la URSS con motivo del cumpleaños de Alexandr Gomelsky. Tuve la ocasión de sentarme en el banquillo con el Real Madrid y luego compartir las celebraciones. Memorable fue, sin duda, aquello. En este vídeo, Carlos lleva el número 18.

También jugué con y contra Carlos Ribas en competiciones de todo tipo, como ligas municipales y  campeonatos 3x3 solíamos formar con Jose Manuel Abelleira y Nacho Mugüerza, otro de sus grandes amigos inseparables y también grandísimo aficionado al basket.

Con los veteranos del Real Madrid, poco antes de fallecer (Foto: Muevetebasket).
Con los veteranos del Real Madrid, poco antes de fallecer (Foto: Muevetebasket).

Por último destacar un lugar que no puede quedar sin nombrar como es la pista de basket de la Universidad Complutense conocido como el SEU, pues fue allí donde conocí a Carlos, que acababa de fichar por el Atlético de Madrid, en la categoría de plata del basket español. Me lo presentó Pedro Fajardo, otro mito del basket madrileño,  y allí mismo coincidimos en tantos y tantos partidos, tanto cuando éramos profesionales como cuando éramos ya veteranos. Allí nos manteníamos en forma, nos reíamos y, también, discutíamos a veces. Carlos tenía carácter, pero un gran corazón, lo que le permitía olvidar casi al instante cualquier situación tensa que se daba en las canchas de basket.

Le recordaremos siempre con mucho cariño, con admiración y con mucha rabia de que un desgraciado camionero le segara la vida hace ya  6 años.

Siempre te  querremos y siempre estarás en nuestro corazón, amigo Carlos.

Recomiendo, para completar mi relato,  leer un excepcional artículo que hace unos meses escribió para la web de Marca Juan Pablo Bravo, una de las personas más letradas de España en escribir de baloncesto”.