Daniel Cerezo: Debut adolescente y mucha formación

Daniel Cerezo: Debut adolescente y mucha formación

Javier Ortiz Pérez

Con el Tenerife en LEB.
Con el Tenerife en LEB.

Nuestro hombre hoy es Daniel Cerezo, con sus ocho partidos ACB en Ourense entre las temporadas 90-91 y 91-92 siendo un crío. Luego jugaría sobre todo en Canarias y Portugal. Se trata de un tipo muy bien formado. Os dejo con las reflexiones que nos ha hecho llegar sobre su trayectoria.

“Tengo unos recuerdos maravillosos de mi carrera como jugador. Empecé como profesional muy joven, y tuve la oportunidad de debutar en la ACB con 16 años… Además, pude estar doce años como profesional en diferentes equipos (Caixa Orense, Tenerife o Benfica, entre otros), diferentes categorías (ACB, Primera División, LEB o EBA) y varios países (España y Portugal).

Tengo un recuerdo inmejorable, ya que además de la experiencia deportiva y personal, pude estudiar mientras jugaba, pudiendo terminar la carrera en Psicología y un master en dirección de recursos humanos.  

Pienso que haber podido acabar mis estudios, amplifica el recuerdo que tengo de mi etapa como jugador, ya que no solo tuve la suerte de jugar profesionalmente durante muchos años, conocer a gente interesantísima, o desarrollarme y crecer como persona, sino que además pude estudiar. Algo que sin duda recomiendo a todos los que juegan, ya que una vez finalizada la etapa como jugador te abre un mundo de posibilidades.

Imagen actual.
Imagen actual.

Empecé jugando en el colegio y sobre todo en el equipo de mi ciudad, Maspalomas, en Las Palmas de Gran Canaria.  Le puse más de dedicación a los 11 o 12 años. Hasta los 16, que fue cuando fiché por el Caixa Orense de ACB, siempre jugué en categorías superiores a la mía (Segunda Autonómica, por ejemplo). De esta manera pude aprender a base de bien, ya que competía con jugadores con mucha más edad y experiencia que yo.

También destacaría que entre los 12 y 15 años estuve yendo a los campus que Aíto García Reneses organizaba en verano en Barcelona, junto con Pepe Laso o Manolo Flores. También fui un verano al de la Penya. Algo que agradezco mucho a mis padres, ya que fueron grandes experiencias en lo personal, y sin duda aceleraron mi desarrollo como jugador.

 De mi debut ante el Breogán tengo un recuerdo de mi increíble. Pasé del Maspalomas de Segunda a la ACB… ¡con 16 años! Ahora a lo mejor se ve algo más normal, pero en aquella época era muy difícil que, viviendo en Maspalomas, viniera un club ACB y te fichara. Mucho más difícil si eras un base como yo. También recuerdo el apoyo de  mi entrenador (Ángel Navarro), de los compañeros y del público. Siempre me sentí muy arropado por todos.

Yo jugaba de base, y sin destacar en nada, podía anotar, defender, o dirigir y hacer jugar a mis compañeros. Pienso que era un jugador polivalente. Además, tenía buenas piernas, que trataba de aprovechar para jugar intenso, tanto en defensa como en ataque.

Como jugador también me definiría como alguien apasionado del baloncesto que tuvo la suerte de vivir el baloncesto desde un lugar privilegiado, y que era buen compañero.

Pienso que podía haber jugado algunos años más, pero decidí probar suerte en el mundo laboral y me ofrecieron trabajar como consultor de recursos humanos y organización en una consultora de dirección en Tenerife (Edei Consultores de Dirección).

En ese momento decidí “colgar las botas” y centrarme en adquirir la mayor experiencia laboral posible. Después de cinco años muy intensos en la consultora, estuve como directivo público en una entidad de Servicios Sociales dependiente del Cabildo de Tenerife durante 8 años (en el IASS). A partir de ahí he tratado de especializarme en la dirección y gestión pública, realizando el año pasado un Master en Alta Dirección Pública en Madrid e iniciar el Doctorado en la Universidad de La Laguna, también sobre dirección pública y liderazgo.

Actualmente me encuentro desarrollando la investigación del doctorado y ojeando el mercado laboral por si surge un proyecto interesante.

Sin duda, la experiencia acumulada en el baloncesto me ha permitido adquirir y desarrollar muchas de las competencias necesarias para poder afrontar retos interesantes en el mundo laboral, especialmente en puestos ligados a la dirección, tanto de equipos como de proyectos.

En lo deportivo, sigo haciendo mucho deporte, algo que si eres deportista nato no puedes dejar de hacer en la vida. Ahora el gusanillo del baloncesto lo mato jugando en la PBA (Puretillas Basket Asociation), con un grupo de amigos increíbles. También hago todo tipo de deportes, como correr, bicicleta, nadar o tenis. Un poco de todo, sin demasiado afán pero con mucha ilusión y pasión.

Por último, también destacaría que soy padre de una maravillosa niña de casi cuatro años que se llama Mar”.