Alejandro Alloatti: Un ‘pibe’ en el Pisuerga

Alejandro Alloatti: Un ‘pibe’ en el Pisuerga

Javier Ortiz Pérez

En Valladolid.
En Valladolid.

Alejandro Alloatti fue uno de los múltiples jugadores argentinos que vinieron a España entre finales de los 90 y principios de siglo dentro de esa tendencia que tenían la mayoría de los equipos de buscar talentos en su país. En su caso fue el Forum Valladolid el que le ‘reclutó’, sin haber cumplido todavía los 20 años, procedente del Obras Sanitarias.

‘4’ de 2,03, estuvo desde 2003 a 2007 bajo la disciplina del equipo pucelano, pero entre cesiones y demás (Zamora, Plasencia, Huelva) solamente llegaría a disputar 17 encuentros con el primer equipo (15 en la 2004-05 y 2 en la 2006-07), totalizando 92 minutos (24 puntos y 17 rebotes). Que nos lo cuente en primera persona él mismo (a los 31 años, sigue jugando en el Libertad de Sunchales).

“Sin dudas los recuerdos más importantes y claros que mantengo se relacionan con la oportunidad que tuve de conocer un país maravilloso como España. También la gente que conocí, que siempre me hizo sentir como en casa, personas atentas y amables algunas de las cuales fueron transformándose en amigos, como Javi de la Fuente en Valladolid y muchos más. En lo deportivo en cambio no fue quizás la mejor experiencia, nunca llegué a establecerme y algunos momentos no fueron buenos, creo que era muy joven y me faltó experiencia y contención. Siempre sentí, y siento, que me quedó una deuda pendiente allí, de demostrar que podía jugar. Pero me queda el recuerdo de haber jugado con grandes compañeros y de enfrentar a jugadores tremendos, sobre todo en el año y medio que jugué en ACB.

Imagen actual en el Libertad de Sunchales.
Imagen actual en el Libertad de Sunchales.

Como jugador me veo dinámico, intento estar siempre en movimiento y aprovechar los espacios que genera el juego del equipo. Mi fuerte hoy es la energía defensiva, el juego de ‘pick and roll’, el tiro de media distancia, y sigo trabajando para conseguir que sea confiable el de tres puntos. Sé adaptarme a distintas situaciones, compañeros y pedidos del técnico, y lo que más disfruto es estar dentro de la cancha... Y ganar, ganar me gusta más que el dulce de leche.

En Argentina estoy muy bien, esta es mi quinta temporada consecutiva en Libertad de Sunchales, tengo aún otro año más de contrato, y me siento muy cómodo. Es una gran institución, ganadora y muy respetada, donde cualquier jugador desearía estar, y yo me siento querido y valorado, asi que la verdad es que no podría estar mejor. Mi familia se encuentra totalmente adaptada a la ciudad y hoy lo consideramos nuestro hogar.

Si bien no lo tengo aun del todo claro, porque mi deseo es jugar muchos años más a éste hermoso deporte, creo que me gustaría seguir ligado a la actividad, no sé si desde el puesto de entrenador, quizás más como un director deportivo o algo parecido. Me gustaría, desde mi experiencia, ayudar tanto a los clubes como a los jugadores jóvenes, los chicos deben tener alguien que los guíe, alguien que les sepa transmitir y que a ellos les interese escuchar. Me gustaría ayudar a los jóvenes a no cometer los errores frecuentes que, por ejemplo, yo cometí de pibe. Así es que bueno, iré dándole forma en estos próximos años para armar a futuro algo que me permita seguir disfrutando del basket y no extrañarlo tanto”.