Paris McCurdy: Idolo en Ball State, descenso en Ourense

Paris McCurdy: Idolo en Ball State, descenso en Ourense

Javier Ortiz Pérez

Lanzando con Ball State en 1990.
Lanzando con Ball State en 1990.

¿Alguien en la sala recuerda a Paris McCurdy? Bueno, sí, probablemente, los hay que somos muy ‘freaks’. Y, aunque solo sea por lo ‘glamuroso’ de su nombre de pila, alguna posibilidad hay. Pues bien: jugó en la temporada 97-98 14 partidos con el Ourense. Sus números, desde luego, no fueron de relumbrón: 4,1 puntos y 2,8 rebotes en 19 minutos. Y el resultado global del equipo, pésimo: descenso tras el 3-1 en el ‘play-out’ ante el Cáceres, la última eliminatoria de este tipo que se disputó en la historia (antes la jugaban los cuatro últimos y a partir de entonces tienen plaza de descenso los dos peores en liga regular).

A McCurdy puede que no le tengan ni mínimamente presente en la ciudad gallega, pero es todo un ídolo en la universidad de Ball State, donde estuvo a punto de jugar una Final Four en 1990, siendo compañero de un jugador que sí hizo historia en Ourense, Chandler Thompson. Se trataba de la típica ‘cenicienta’ (para más colmo, del baloncestístico estado de Indiana) que fue dejando fuertes rivales en el camino. Casi siempre lo logró con gran protagonismo de McCurdy, que con un ‘2+1’ en el último segundo dejó fuera a la Oregon State de Gary Payton en primera ronda. En sus manos estuvo eliminar a la todopoderosa UNLV, pero no pudo ser. Con el balón en la última posesión y 69-67, nuestro hombre se vio asfixiado por la defensa de Larry Johnson y el marcador no se movió.

Midiendo 2,01, estaba conceptuado como lo que los americanos llaman un ‘enforcer’: un jugador de los que les gusta ‘el roce’ bajo los tableros para obtener la posición. Sin embargo, su prestigio universitario no le dio para entrar en el ‘draft’ de aquel 1990. Intentó conseguir un puesto en los Sacramento Kings, pero fue el último descarte, y a partir de entonces trató de sobrevivir en la CBA.

Imagen del 2010.
Imagen del 2010.

En la 92-93 se fue a jugar a Australia. Y en la 96-97, a Japón. Consiguió el pasaporte francés, con el que fue a sometido a prueba por el Unicaja mediada la 97-98. No consiguió el sitio, pero sí en un Xacobeo Ourense metido en una vorágine de cambios y que intentaba buscar un revulsivo a su difícil situación clasificatoria.

Los resultados, ya está dicho, no fueron positivos, particularmente en la eliminatoria decisiva contra el Cáceres, cuando los interiores del equipo entonces entrenado por Ricardo Hevia fueron superados ampliamente por Malcolm MacKey y Ramón Rivas. Hubo una pelea entre ambos equipos en el vestuario después del cuarto y definitivo encuentro. Por lo que parece, McCurdy era un aficionado al ‘trash talking’. A partir de entonces se convirtió en un fijo en el Estrasburgo, su último equipo hasta la 2003-04, donde mejoró sus registros de Ourense.

Actualmente vive con su esposa, Renee, y sus cuatro hijos en Detroit, donde trabaja en el mundo de la prestación de servicios a ancianos. En Ball State todavía le adoran, como demuestra este extenso reportaje en el que narra minuciosamente cómo soñaron en aquel 1990.