Andre Turner: El longevo mago de Memphis

Andre Turner: El longevo mago de Memphis

Javier Ortiz Pérez

Ourense, primera parada en España.
Ourense, primera parada en España.

Difícil discutir que Andre Turner ha sido uno de los cinco mejores bases norteamericanos llegados nunca a España. Incluso se podría reducir esa cifra, porque casi ninguno (quizás Elmer Bennett sí) estuvo tanto tiempo dando gran rendimiento. Si a eso le añadimos unas buenas dosis de espectacularidad y eficacia, nos queda el jugador ideal para dirigir a un equipo. Y, para colmo, protagonizó un regreso a la primera línea inesperado y muy meritorio cuando parecía que su carrera ya estaba acabada por las lesiones.

Turner (1,82 de todo ‘swing’) es un tipo muy de una ciudad tan ‘baloncestísticamente española’ como Memphis. Allí nació y allí estudió, en Memphis State, batiendo récord tras récord. Pero seguramente esperaba quedar más alto en el ‘draft’ de 1986. Fue el número 69, elegido por los Lakers, con los que no llegó a debutar pese a que ‘Magic’ Johnson acogió como pupilo y le puso el apodo de ‘Minimagic’.

Se empeñó y se empeñó en jugar en la NBA hasta un punto obsesivo. Con la CBA como ‘refugio’ (campeón con La Crosse Catbirds), acudió allí donde hubiese un contrato de diez días para demostrar su valía: Boston Celtics, Houston Rockets, Miami Heat, Milwaukee Bucks, Charlotte Hornets, Los Angeles Clippers, Philadelphia Sixers, Washington Bullets... En seis temporadas distintas acumuló solamente 170 partidos (¡solo uno como titular!) y unos no muy seductores 4,5 puntos y 3,1 asistencias en 14,8 minutos.

Finalmente se convenció de que no podía ser. El Coren Orense le acogió en la 92-93, la primera campaña en la que se podían fichar a tres extranjeros, lo que abría el camino para muchos bases (hasta entonces habían sido muy pocos los directores de juego americanos en llegar). Y a fe que triunfó aquellos dos años, lo que le fue proporcionando cada vez mejores contratos en Amway Zaragoza (94-96), Joventut (96-98) y Caja San Fernando (98-2001). En Badalona ganó la Copa de León-97 con 31 puntos y 6 asistencias en cuartos de final, 26 y 8 en semifinales y 20 y 8 en la final contra Cáceres. ‘MVP’, claro. Estuvo a punto de repetir dos años después con el CSF en Valencia, pero precisamente una lesión suya frenó las posibilidades de su equipo en el momento clave ante el Tau. Hasta Utah Jazz le llamó, pero renunció esta vez. Mejor ser cabeza de ratón…

Con el Caja San Fernando.
Con el Caja San Fernando.

En una entrevista de aquella época en ‘Gigantes del Basket’ afirmaba que no entendía el baloncesto separando diversión de victoria. “Aprendí a jugar en la calle. Mi cultura es la del ‘playground’. Allí aprendí a querer el balón, a pasar todas las horas del día con él, a botar y a correr. El baloncesto era mi pasión (…). Mi madre tenía que perseguirme para que fuera a cenar pues yo me quedaba en la pista hasta muy tarde botando y botando mi balón…”.

Algo que le encantaba hacer era lanzar el primer tiro de su equipo, preferentemente un triple, una costumbre que mantuvo muy viva en España. Siempre mostró una gran capacidad de integración, manejando el idioma a la perfección (también los tacos) y siendo el primero en participar en las bromas del vestuario con los nacionales.

Su última campaña en la capital hispalense sufrió serios problemas en una rodilla que tuvo que ser operada. No cumplió su último año de contrato y acabó en Cáceres, a las órdenes de Alfred Julbe, seguramente el entrenador que mejor partido le sacó (le tuvo en Zaragoza y Joventut). Pero no consiguió recuperarse y solamente saltó a la pista en cinco partidos de aquella 2001-02. Ya tenía 36 años y su futuro parecía bastante oscuro.

Sin embargo, tuvo un inesperado ‘comeback’, que dirían los americanos. Mediada la 2002-03 se incorporó al Complutense, en LEB, y volvió a destilar el mismo juego alegre y decidido que le había caracterizado en sus primeros años en España. Eso le reabrió las puertas de la ACB, primero con una temporada completa en Valladolid (2003-04) y luego con contratos temporales en el Joventut  y el Menorca (2004-05). Entre medias, encontró cobijo en LEB (Murcia, Melilla, La Palma). Las piernas puede que no respondiesen como antes, pero seguía teniendo una cabeza privilegiada. La ‘guinda’ de su carrera resultó perfecta: en la 2008-09 tuvo la posibilidad de participar, aunque fuese testimonialmente, en el ascenso del CAI Zaragoza… ¡a los 45 años!

Director de orquesta en Badalona (Foto: Gigantes).
Director de orquesta en Badalona (Foto: Gigantes).

Regresó a su Memphis natal, donde ha sido entrenador asistente durante los últimos cuatro años del Mitchell High School. El pasado mes de junio fue ascendido al puesto de técnico jefe. Seguro que su equipo sabe ganar y divertirse. Es un ‘Benjamin Button’: si veis la foto, parece hasta rejuvenecido.

Algunos numeritos para ilustrar todo esto: entre los norteamericanos, solamente Granger Hall, Darryl Middleton y Brian Jackson han jugado más partidos ACB que él: 378. En ellos promedia 16,9 puntos y 4,6 asistencias en 33 minutos. Y a ellos habría que añadir los 91 en LEB. Su récord anotador fue de 39 puntos con el Caja San Fernando ante el Cáceres en la 99-2000 (21/22 en tiros libres).

Despedida en el CAI.
Despedida en el CAI.



En la actualidad.
En la actualidad.