Isaac López: Crecimiento paulatino

Isaac López: Crecimiento paulatino

Javier Ortiz Pérez

Bruesa GBC.
Bruesa GBC.

Hasta cumplidos los 30 años no llegó Isaac López a la máxima categoría, pero cuando lo hizo acreditó ser el mismo triplista afilado que durante un montón de años destacó más abajo, en categorías federativas como la LEB y la LEB-2 (actual LEB Plata). La historia de Alberto Corbacho tiene algunas similitudes a la suya, porque a buen seguro que la mayoría tampoco esperaba tanto de él como en los últimos años. Muchas veces se trata ‘solamente’ de que alguien se atreva contigo y deje de encasillarte ‘por categorías’.

Isaac López es de Granada y se formó en las categorías inferiores del ‘CeBé’, pero nunca llegaría a jugar en el primer equipo de su ciudad, y bien que lo siente. Con 18 años empezó una larga ‘gira’ que empezó en EBA, en el Egabrense de Cabra, y concluyó en el 2013 en el Ford Burgos, un potente LEB Oro que le acogió para sus últimas canastas tras cuatro años demostrando que sí valía para la Liga Endesa. Una progresión lenta y segura en su carrera. Afirma que  intenta quedarse solamente con los buenos recuerdos.

“El más especial, mi debut en ACB, con el equipo y la persona que me dio la oportunidad y encima en Granada. Una espina fue no poder jugar allí. No guardo rencor a nadie, pero como se suele decir, nadie es profeta en su tierra”, comenta. Sí, aquel fue un Granada-Bruesa GBC y quien le dio la  oportunidad fue ‘un tal’ Pablo Laso, con el que unos meses antes había protagonizado el ascenso en la ‘Final a Cuatro’ de Cáceres.

Valladolid.
Valladolid.

A López solamente le faltó la victoria (83-79), porque él estuvo muy inspirado con 19 puntos. Buen estreno, ¿verdad? En sus cuatro temporadas en la máxima categoría (una en San Sebastián y las tres siguientes en Valladolid) jugó 130 partidos, caracterizándose por ser casi inmune a las lesiones. En 18 minutos promedió 6,3 puntos.

Como jugador, considera que, “aunque me han catalogado como especialista en tiro exterior, sobre todo en mis últimos años, considero que siempre he intentado ayudar al equipo en todas las facetas, dentro de mis limitaciones. Creo que he conseguido algo por lo que pocos apostaban, y me siento orgulloso de ello. Trabajo, esfuerzo y pasión por lo que hacía me llevaron a cumplir el sueño de cualquier chaval que empieza a jugar al basket”.

Tras dejarlo hace tres años, vive en Huelva, “donde está creciendo mi familia”. En la capital onubense había disputado una de sus mejores campañas, la 2003-04, con 18,5 puntos por encuentro. Como tantos otros, busca un futuro laboral tras el basket, lo que no siempre es fácil.  “Después de orientar mi futuro hacia el comercio exterior, recientemente he adquirido, junto a Javi Montaner, mi socio y también ex jugador, una franquicia de mensajería y paquetería, nacional e internacional, Mail Boxes Etc”. Pero las canastas no las ha perdido de vista: “intento seguir en contacto entrenando a chavales cuando el trabajo me lo permite”.

En la actualidad.
En la actualidad.