Mario Kasun: Dos años azulgranas para olvidar

Mario Kasun: Dos años azulgranas para olvidar

Javier Ortiz Pérez

Con Orlando Magic (Foto: nba.com).
Con Orlando Magic (Foto: nba.com).

Mario Kasun siempre pareció que podía dar más. Grandísimo (entre 2,13 y 2,16, según donde mires), corpulento, relativamente ágil… En la NBA lo vieron e intentaron convertirle en un pívot de provecho, pero no hubo manera. Y en Barcelona, tres cuartos de lo mismo, agravado su irregular rendimiento por problemas físicos. Su retirada (no juega desde el 2014) se da por hecha. Y es una pena, porque ha habido jugadores mucho peores que han hecho mucho más.

Kasun es croata y por ello la comparación con Stojan Vrankovic se multiplica. Seguramente Vrankovic llegó más lejos, pero también era del ‘club de se dejaba llevar’, que diría el añorado Andrés Montes: tipos con un potencial enorme que no le ponen el suficiente ‘elemento invisible’ para terminar de ser dominadores.

Tras una frustrada incursión en la universidad de Gonzaga (sin jugar por problemas de elegibilidad) y no destacar especialmente en la liga alemana (fue cortado por el Rhein Energie tras un partido), fue elegido sorprendentemente en el puesto 41 del ‘draft’ de 2002 por los Clippers, que le traspasaron a Orlando Magic. Y es que había gustado mucho en las ligas de verano.

Siguió en Alemania, en Frankfurt Skyliners, y esta vez sí mostró un gran nivel, lo que animó a los Magic a reclamarle en 2004. En Florida estuvo dos años y en un total de 73 partidos le alcanzó para promediar 2,7 puntos y 2,6 rebotes en 7.8 minutos. Se pretendía en convertirle en un reserva de garantías para Dwight Howard y no pudo ser.

Machacando de azulgrana.
Machacando de azulgrana.

Europa le esperaba de vuelta con buenos dólares, pero fue otro de esos fichajes fallidos del dúo (no muy bien avenido, por cierto) que formaron en el Barça Dusko Ivanovic y Zoran Savic. “Tenía opciones, pero elegí Barcelona porque es una gran ciudad, tiene un buen entrenador y creo que puedo crecer como jugador. Este club tiene mucha historia, en fútbol y en baloncesto, por lo que para mí fue un honor que insistiesen tanto en mi fichaje”, dijo en su presentación. En sus dos campañas como azulgrana tuvo variados problemas de salud, empezando por una fisura por estrés en el peroné de la pierna derecha (2006-07) y una arritmia cardiaca en un partido contra el Gran Canaria (2007-08).

Eso sí, también hubo momentos en los que demostró todo lo que escondía habitualmente, como el día que le clavó 29 puntos al Pau Orthez en la Euroliga con una superioridad aplastante. El contraste es evidente con las estadísticas ACB que totalizó: 6,6 puntos y 2,8 rebotes en solo 12 minutos. Era propenso a hacer faltas también. No cumplió el tercer año de contrato que tenía firmado. Buscó entonces un nuevo comienzo en Efes Pilsen (2008-10), KK Zagreb (2010-12) y Montepaschi Siena (2012-14) con algún que otro momento brillante, pero sin cuajar especialmente.

A Barcelona, una ciudad que le encantó en lo personal, ha regresado. Hace unos meses  fue noticia porque estaba entrenando con el AEC Collblanc de L’Hospitalet de Llobregat, quizás a la espera de alguna oferta interesante que le animase a moverse de la Ciudad Condal. Por lo que se ve, no se produjo.

Con los veteranos del Barcelona (Foto: menorcaaldia.com).
Con los veteranos del Barcelona (Foto: menorcaaldia.com).

En EBA no llegaron a hacerle ficha, pero sí ha disputado algunos partidos con los veteranos del Barcelona. Por lo que aseguran, y aunque ha subido de peso respecto a su etapa como profesional, se ha mostrado absolutamente demoledor, incontenible. Es lo que contó Lucas Victoriano el pasado mes de septiembre en Kiaenzona: “Está para jugar profesionalmente. Tiene que ponerse obviamente en la rutina de entrenar todos los días (creo que es lo que no le gusta) porque jugando está enorme el tío. Corre contraataque, tira de 3 puntos, carga al rebote muy bien, tiene buenas manos para finalizar y si está cómodo machaca sin contemplaciones. ¡Un animal!”.