Olumide Oyedeji: El punto del filántropo

Olumide Oyedeji: El punto del filántropo

Javier Ortiz Pérez

Con los Sonics.
Con los Sonics.

Una lástima que uno de los mejores pívots nigerianos de los últimos años fallase en Granada. Olumide Oyedeji se mostró irrelevante en los tres partidos que disputó en la ciudad nazarí en la temporada 2007-08: solamente once minutos en total. Ya se sabe que lo suyo no era (o es, ya que sigue en activo) anotar, pero un raquítico punto es una cifra demasiado pobre.

El propio Oyedeji lo reconoce abiertamente: “No fue desde luego la mejor etapa de mi carrera. Me sentí en una situación que no era nada cómoda. No fue un buen momento, a pesar de la gran afición que había, la buena organización y lo amable que se mostraba todo el mundo”.

Conceptuado habitualmente como un jugador especialista en labores oscuras, él mismo considera que es “mejor de lo que normalmente se me ha etiquetado”. “Soy un reboteador, un luchador, un gran compañero y un líder. Mejor atacante de lo que normalmente se dice de mí. En suma, creo que un jugador de equipo”, sostiene.

Fijo en la selección de Nigeria.
Fijo en la selección de Nigeria.

Ha tenido una larga carrera, aquí y allá. Prácticamente solo le queda Oceanía para conocer equipos de los cinco continentes. Tras jugar en Rusia y Alemania, su impresionante físico (2,10 y mucha fibra) le hacía augurar una carrera más larga en la NBA (fue número 42 del ‘draft’ del 2000), pero apenas tuvo opciones en Sonics (2000-02) y Magic (2002-03). 93 partidos en total y 1,4 puntos y 2,1 rebotes en 6,3 minutos.

Su pasaporte está bien repleto de sellos. Regresó a Europa, a Grecia, siguiendo con Eslovenia. Después, China (cuatro equipos diferentes), Kuwait, Puerto Rico, Corea del Sur, Italia y Japón. En la actualidad, ya con 34 años, está en los London Lions de la liga inglesa.

También colabora con la federación nigeriana y, sobre todo, impulsa una organización no gubernamental con su nombre que le llena de ilusión. Ha recibido varios premios por la Olumide Oyedeji Youth Foundation, que “promueve la educación para los líderes del futuro”, proclama. Tiene distintos problemas, todos encaminados a la formación de chicos jóvenes. Una iniciativa estrella es ‘Drop out, drop in’, dirigida a los jóvenes que en su momento abandonaron los estudios y ahora quieren completarlos, al menos a nivel instituto. “Les ayudamos a volver a la escuela y nos aseguramos de que consiguen una titulación mínima”, señala el jugador.

El baloncesto también forma parte de las iniciativas principales. El ‘Hoop and Read Basketball Team’ es un equipo amateur que acoge a chavales a los que tutela al mismo tiempo en sus estudios. “Solo los que están estudiando pueden participar”, destaca. También organiza un campus y un torneo entre colegios.

Con niños en uno de los programas de su fundación.
Con niños en uno de los programas de su fundación.

Y es que por la fundación han pasado ya 35.000 chicos, a los que ha tratado de convencer de que “hay una vida más allá del baloncesto y para eso la educación es muy importante”. Toda la información puede encontrarse aquí.