Chus Castro: Prototipo de seriedad

Chus  Castro: Prototipo de seriedad

Javier Ortiz Pérez

Con su actual equipo, el Leyma Coruña (Foto: P. Romero / FEB).
Con su actual equipo, el Leyma Coruña (Foto: P. Romero / FEB).

No muchos recuerdan que Chus Castro, uno de los jugadores más útiles de la LEB Oro en los últimos años, jugó en su momento en la actualmente denominada Liga Endesa. Aquello se remonta a la temporada 2002-03, cuando formaba parte del equipo vinculado del CB Granada en EBA. La primera plantilla le reclamó varias veces y acabó disputando un par de encuentros, apenas tres minutos.

Castro está actualmente en el Leyma Coruña tras haber pasado en LEB Plata por Burgos, Palencia y Almería y en Oro por Los Barrios, Burgos de nuevo y Melilla. Es el típico ‘hombre de equipo’, serio, que se adapta con facilidad a las misiones que le encomiendan, entre las que se puede incluir también anotar. Tiene ya 32 años, pero sigue siendo muy importante con su esfuerzo y veteranía.

Y es que siempre ‘ha mamado’ el baloncesto. “Mis padres siempre han sido aficionados a este deporte. Mi padre lo practicó durante muchos años, así que me apuntaron de pequeño y luego ya me enganchó tanto que no lo he dejado desde entonces”, cuenta. Coruñés de nacimiento, se recorrió toda España para acabar en Granada, un poco ‘a la aventura’. El premio llegó con el debut liguero ante el Casademont Girona. “Lo viví con mucho nerviosismo. Se había lesionado uno de los bases y entonces me tocaba a mi darle descanso al otro cuando hiciera falta. La verdad es que quise disfrutarlo lo máximo posible y por su puesto se me hizo cortísimo”, recuerda. Fueron apenas 1:13. Unos meses después, disputó 1:51 con el Tau, logrando anotar esta vez un par de tiros libres.

En el Ford Burgos (Foto: El Correo de Burgos).
En el Ford Burgos (Foto: El Correo de Burgos).

“Coincidí con personas extraordinarias, por lo que mi experiencia fue genial, aparte de haber tenido la posibilidad de ver de cerca un mundo que pensaba que solo podría disfrutar por televisión”, señala.

Considera que el ‘uno contra uno’ como su mejor fortaleza. “Siempre he tenido buena potencia de piernas y eso ha hecho que sacara ventaja de esa situación. Igualmente intento ser un jugador inteligente para poder ayudar a mi equipo en todas las facetas. Como debilidades, entre otras, mi mentalidad defensiva durante mis primeros años. Quizá tendría que haber sido más exigente, aunque mirando para atrás es más fácil darse cuenta”, explica. Es curioso que lo diga cuando ahora es uno de los defensores más afamado de la LEB, ¿verdad?

Esta temporada con el Leyma Coruña espera ‘sacarse la espina’ de la pasada, cuando se quedó fuera del ‘playoff’. “Fue un año agridulce, si bien dentro del equipo teníamos buena química y durante muchos partidos hicimos buen baloncesto, también tuvimos pequeños bajones, por los que nos quedamos a las puertas”, lamenta. Promedió 10,5 puntos en casi 26 minutos en pista.

Ya mira directamente a lo que pueda suceder en el futuro. “Creo que es importante seguir formándose mientras uno está en activo. A los jugadores jóvenes que voy conociendo cada año intento darles caña con ello. En mi caso,  actualmente estoy cursando el grado en Economía. Aparte, he hecho varios cursos referentes a una idea que mi mujer y yo pondremos en marcha cuando deje el baloncesto”, adelanta.