Marc Aleu: De los nervios a los negocios

Marc Aleu: De los nervios a los negocios

Javier Ortiz Pérez

Cromo en la temporada 95-96.
Cromo en la temporada 95-96.

Marc Aleu es un producto de un club de gran tradición baloncestística en Barcelona, los Salesianos de Horta. Allí jugó durante toda su etapa de formación, hasta que en categoría junior fue fichado por el Andorra, con el que llegaría a debutar en ACB en la 94-95. El principado pirenaico le marcó tanto que, cuando terminó su breve carrera profesional, regresó allí para establecer sus negocios.

Aleu podía actuar tanto de base como de escolta. “Ante todo, era un jugador de equipo. Bastante bien tirador, pero más de 4 o 5 metros que de tres puntos. Me gustaba mucho correr el contraataque y era muy dinámico, además de buen defensor, con mucho esfuerzo”, cuenta hoy en día.

Una persona clave en su trayectoria fue Joan Montes, el entrenador en dos etapas del Barcelona. Había estado también en los Salesianos y, cuando le preguntaron al respecto, fue él quien le recomendó al Andorra que le fichase en 1993 para que formase parte del equipo junior. Tras un año y medio echando una mano en los entrenamientos de la primera plantilla, llegó el gran momento: el estreno en la Liga ACB. Fueron 2:49 ante el Breogán. “La verdad es que estaba súper tranquilo cuando iba a salir, pero cuando estaba en pista me puse muy nervioso porque todo el mundo en la grada se volvió loca aplaudiéndome y había mucha gente que yo conocía”, apunta. La consecuencia fueron los tres balones que perdió en tan corto espacio de tiempo ante el pegajoso marcaje de Carlos Gil, al que no le importó que el encuentro, que acabaría 90-76, estuviese ya más que decidido. Unas semanas después repetiría experiencia contra el Cáceres y esta vez todo fue mejor en 1:30, logrando una canasta y no perdiendo la bola.

La siguiente campaña la pasó sobre todo el equipo vinculado, el Ademar de Badalona, aunque también se asomó a la competición europea con el propio Andorra. Tras el descenso, en la LEB 96-97 dispondría de más protagonismo, pero su trayectoria fuera de allí no iría mucho más allá de un año en Cornellá y otro en Huesca, este en EBA. Fue su última experiencia profesional (temporada 98-99).

En un partido del MoraBanc con su hijo Roger.
En un partido del MoraBanc con su hijo Roger.

Desde entonces está en el mundo del comercio, pese a no haber tenido una formación universitaria a nivel empresarial. “Me hubiese gustado estudiar más, pero todo ha sido un poco de cosecha propia. Me he movido mucho y la verdad es que no me quejo de cómo me van las cosas”, dice. En Andorra gestiona algunas franquicias y está metido en la distribución de material deportivo sobre todo relacionado con el esquí con la marca Neon. Su vinculación al baloncesto está ahí, ya que es uno de los patrocinadores del Actel Lleida, que milita en la LEB Oro. Anteriormente había sido entrenador en las categorías inferiores del Andorra. A los partidos del MoraBanc suele acudir acompañado de su hijo Roger.

Con Félix González, presidente del Actel Lleida, al que copatrocina.
Con Félix González, presidente del Actel Lleida, al que copatrocina.