Greg Wiltjer: El rubio de aquella Recopa

Greg Wiltjer: El rubio de aquella Recopa

Javier Ortiz Pérez

Defendido por Pinone (Foto: Gigantes).
Defendido por Pinone (Foto: Gigantes).

Puede que para algunos haya quedado una imagen de Greg Wiltjer de ‘tronco’ por su época en España (Barcelona 85-86 y Huesca 92-93 en ACB y Cajamadrid 86-87 en Primera B), pero este ‘center’ canadiense era bastante mejor de lo que pueda pensarse. No estábamos entonces muy acostumbrados a tipos de 2,10 en el medio de la zona, pero el suyo era un trabajo muy serio.

De hecho, como azulgrana sus números no son nada malos (14,4 puntos y 10,4 rebotes). No concluyó la temporada en Liga, siendo sustituido por un Steve Trumbo que no acababa de conseguir el pasaporte español. “No me entusiasmó aquella decisión, pero fui profesional. En la vida a veces pasan cosas sobre las que no tienes control y esta fue una de ellas. Decidí mantenerme positivo”, opina desde Portland, donde vive actualmente.

Sí permaneció en el equipo en la Recopa, pero sí en competición europea, en la Copa Korac. Y en la final, disputada en Grenoble ante el Scavolini de Pésaro, fue el héroe: 14 puntos y 18 rebotes en la victoria por 101-86. Omnipresente bajo los tableros y en la propia pista, ya que no se sentó ni un minuto.

“Teníamos muy buen equipo que lo hizo todo divertido. Todo el mundo le gustaba a todo el mundo en ese vestuario. Estuve contento de poder ayudar a ganar el título. El mejor momento no fue tanto el partido sino el viaje. Cuando volvimos, fuimos a la centro de la ciudad y los aficionados se volvieron locos cuando les enseñamos la copa”, afirma.

Pese a la entrada de Trumbo, el Barcelona (el primer Barcelona de Aíto, no lo olvidemos) no ganó la Liga. Si se le pregunta a Wiltjer si el desenlace en la liga hubiese sido otro con él en la pista, parece bromear: “¿Perdimos la liga? Soy el típico deportista de la vieja escuela, que recuerda las victorias y tiende a olvidar las derrotas”.

Sí se le ve que es un tipo optimista, con facilidad para la autoparodia (“que nadie espere al rubio. Se me ha caído el pelo”). En Youtube  hay un vídeo en el que, con 50 años, aparece machacando una canasta sospechosamente baja. ¿Truco o verdad? Con lo que más se queda de España es “con la gente, la pasión con el deporte y la fantástica comida. Mi favorita es la paella. Espero volver algún día con mi familia a vuestro bonito país y enseñárselo”.

La histórica primera portada de ‘Gigantes’.
La histórica primera portada de ‘Gigantes’.

También ha quedado en la historia como coprotagonista de la primera portada de ‘Gigantes del Basket’, allá por noviembre de 1985, junto a Fernando Martín. “Es muy chulo que eso ocurriese. Recuerdo aquel partido y la sensación de enfrentarnos al Madrid. Es una de las grandes rivalidades de la historia del deporte, así es que siempre nos motivaba más jugar contra ellos. Me impresionó mucho conocer la muerte de Fernando en su momento”, añade.

Tanto le gustó que la temporada siguiente a la de Barcelona aceptó jugar en Primera B con el Cajamadrid para poder seguir en el país. Y hasta tuvo una tercera experiencia, en la 92-93, como ‘temporero’ en Huesca: “Estuve bien en los dos lados. España es mi lugar favorito de Europa”. Sí, porque también conoció Grecia (dos años en un Aris de Salónica en el que la bola llegaba muy poco por la presencia de Yannakis y sobre todo Galis), Francia y Portugal, donde dio por concluida su carrera en 1997.

Es comercial desde 1996, cuando se retiró del baloncesto profesional, aunque no ha perdido el contacto con el juego. “Hago entrenamientos individuales con chicos jóvenes”, dice. Ha transmitido buenos genes deportivos a sus cuatro hijos. Tres de ellos han jugado al baloncesto y una chica, al voleibol. El más destacado de todos ellos es Kyle, un tirador de 2,08 que brilla en la universidad de Gonzaga (16,8 puntos la pasada campaña) después de ser transferido desde Kentucky. Ya es internacional absoluto por su país, como lo fue su padre, que se enfrentó a España en los Juegos Olímpicos de Los Angeles-84.

Machacando con el Aris.
Machacando con el Aris.

 

 

 

Kyle y Greg Wiltjer.
Kyle y Greg Wiltjer.