Edgar San Epifanio: Orgullo de hijo

Edgar San Epifanio: Orgullo de hijo

Javier Ortiz Pérez

Foto oficial 2008-09 en San Sebastián.
Foto oficial 2008-09 en San Sebastián.

Imposible hablar de Edgar San Epifanio sin mencionar a su padre, Juan Antonio San Epifanio ‘Epi’. Edgar lo tiene completamente asumido: sucede en todas las entrevistas que le han hecho en su vida. Y es que resulta muy difícil pasar por alto que eres hijo de una auténtica leyenda del baloncesto europeo y que te has dedicado profesionalmente durante una época a lo mismo.

“Para mí no hay ningún problema. Estoy acostumbrado. Y es un orgullo ser hijo suyo, y formar parte de un nombre tan importante. No solamente por mi padre. Mi tío también jugó muchos años en ACB y en Primera B”, dice Edgar. Sí, se refiere a Herminio, del que ya hablamos aquí en su momento, y que fue una persona clave en la trayectoria de ‘Súper Epi’ como hermano mayor.

Edgar también llegó a lo más alto, aunque de forma más efímera. Jugó dos temporadas en el Lagun Aro GBC (el actual Retabet.es), la 2008-09 y la 2009-10. Solo fueron once encuentros (15 puntos en 65 minutos en total) pero recuerda encantado la experiencia. “Fue una ‘pasada’, algo muy bonito para mí, no solo por poder estar a ese nivel, sino por compartir vestuario tipos fenomenales. Le estoy tengo un cariño especial a Pablo Laso, que fue quien apostó por mí”, explica.

A San Sebastián había llegado después de un recorrido de formación que se había iniciado en el club de siempre de su padre, el Barcelona, y en clubs cercanos como el Cornellá y el Mataró. “Y eso que al principio era ‘futbolero’, pero acabé viendo mucho baloncesto por motivos claros y me decanté por ello finalmente”, señala, sonriente. Según destaca, Epi le ha dado muchos consejos y le ha ayudado siempre, resultando una influencia positiva. Con su 1,94, se considera “un jugador polivalente”, que puede “hacer un poco de todo”. “He jugado de ‘1’, de ‘2’ e incluso de ‘3’. No soy un especialista en nada concreto. Puedo pasar, tirar, defender… Un poco lo que requiera el equipo”, añade.

Con su padre, de niño (Foto: Gigantes).
Con su padre, de niño (Foto: Gigantes).

Después de salir de Donosti aguantó un par de años más en LEB Oro intentando abrirse camino a nivel profesional (Cornellá y Palencia), pero en 2011 tomó una decisión trascendente pensando en el futuro. “La situación no era la mejor en el baloncesto, porque hace 15 años a lo mejor a un jugador como yo le valía la pena salir de casa para jugar. Ahora se han reducido los meses de juego, el salario y también la motivación. Así es que lo puse todo en una balanza y decidí volver a Barcelona y estoy en la empresa New Events”, cuenta. Estaba entre sus proyectos avanzar en la carrera universitaria que empezó, Psicología, pero asegura que tuvo que dejarla en 2º “porque el trabajo ha ido aumentando”.

Cumplidos hace poco los 28 años, no ha dejado de jugar nunca. Las últimas cinco temporadas las ha pasado en la Liga EBA, incluyendo la actual, donde está en el L’Hospitalet, el mismo equipo con el que se proclamó mejor jugador de la jornada hace unos meses con una exhibición de 36 puntos y 7 asistencias. “El grupo es competitivo y la verdad es que estoy disfrutando. Nunca he dejado de hacerlo”, concluye.

Lanzando a canasta la pasada temporada (Foto: CB L’Hospitalet).
Lanzando a canasta la pasada temporada (Foto: CB L’Hospitalet).