Hurl Beechum: Un triplista compulsivo

Hurl Beechum: Un triplista compulsivo

Javier Ortiz Pérez

Cáceres 2002-03.
Cáceres 2002-03.

Muy pocos casos se habrán dado en la historia de la liga como el de Hurl Beechum. Su uso del tiro de tres puntos era absolutamente compulsivo. En dos temporadas y media (en tres equipos diferentes) lanzó 547 triples (6,8 por partido) y 269 canastas de dos (3,3). Es decir, más del doble.

No hace falta pues explicar mucho qué tipo de alero era. Lo que le distinguía era una mecánica rapidísima y salir con habilidad de los bloqueos. Pero, aun haciendo su trabajo a nivel individual, no le dio buenos resultados a sus equipos en España: tanto en el Cáceres 2002-03 como en el Fuenlabrada 2003-04 descendió, mientras que en el Valladolid 2006-07 fue cortado después de la decimocuarta jornada (en este caso, los pucelanos sí se acabarían salvando). En total fueron 81 partidos ACB con un promedio de 11,9 puntos en 27 minutos. Resulta irresistible colar otra estadística: en un partido de los extremeños ante el Lleida llegó a tirar 18 triples, acertando solo con 5. Solamente los 19 de Oscar Schmidt en la 93-94 lo supera (aunque él metió 11).

Es un chico de Iowa. Nacido en Des Moines, la capital, se formó en Iowa State. Su primer equipo europeo fue el desconocido inglés Thames Valley en la 97-98. A Cáceres había llegado con la fama de ser el mejor en su especialidad en Alemania, donde había permanecido durante cuatro temporadas en el Telekom Bonn, con el que llegó a clavar 12 triples en un encuentro. Consiguió allí el pasaporte comunitario, lo que le daba sin duda un mejor valor en el mercado, y hasta debutó con la selección alemana.

Fuenlabrada 2003-04.
Fuenlabrada 2003-04.

Tras el segundo descenso consecutivo, con el Fuenlabrada, regresó al país germano, donde estaría dos campañas más antes de la fallida aventura de Valladolid. Concluyó su carrera entre el Apollon Patras griego y un par de equipos checos, el último de ellos el Prostejov 2008-09. Tenía 36 años cuando se retiró y volvió a su estado natal.

En estos años se ha mantenido en un tranquilo anonimato hasta el pasado 27 de septiembre, cuando se vio envuelto en un desagradable incidente: tendrá que responder por cargos tras haber tiroteado, sin consecuencias graves, a un par de chicos con los que se había peleado tanto él como su padrastro, Richard Hutchinson.

Según el informe policial, Beechum fue telefoneado por su madre porque su padrastro estaba discutiendo con un grupo de seis chavales. Todo empezó porque uno de ellos había utilizado un insulto racista en una conversación telefónica y Hutchinson, de raza negra, se lo recriminó.

El ex jugador apareció para mediar, pero la escalada de violencia no se calmó. El padrastro fue agredido por Denver Cook, de 18 años, que, junto a Colton McDaniel, de 21, hizo lo mismo con Beechum. Su respuesta fue dispararles con una pistola que portaba. “Se lanzaron a por nosotros y tuve que hacerlo”, declaró. McDaniel fue alcanzado y sufrió una herida entre el muslo y el tobillo y acabó en el hospital, lo mismo que Beechum por los golpes que sufrió. Ahora todos tendrán que responder por distintos cargos, los más graves los de nuestro protagonista: intimidación con arma peligrosa, ir armado con intención, daño voluntario y asalto con agravante. Ha tenido que pagar 10.000 dólares de fianza para evitar la cárcel.

Foto policial.
Foto policial.