Juan Alberto Aguilar: Otra prematura retirada

Juan Alberto Aguilar: Otra prematura retirada

Javier Ortiz Pérez

Cajasol 2008-09.
Cajasol 2008-09.

La retirada de Juan Alberto Aguilar en verano del 2014 sorprendió a la mayoría.  Tenía 26 años y era un jugador consolidado en la LEB Oro, en la que no le iban a faltar equipos, sobre todo por el rendimiento que había ofrecido en Burgos. Sin embargo, cada vez sucede más a menudos: chicos de un cierto nivel académico eligen centrarse del todo en los estudios en lugar de estar sobreviviendo de acá para allá. Con lo que se está pagando hoy por hoy, a muchos les da por pensar más en el futuro que en el presente.

Aguilar decidió dejar el basket, según explicó, para abrir una vía laboral a través de sus licenciaturas en Derecho y Administración y Dirección de Empresas en su ciudad natal, Sevilla, en la que aprendió a jugar al baloncesto en las categorías inferiores del Caja San Fernando. Internacional sub-16 y sub-19, disputando Europeo y Mundial con esa generación, es fácil imaginar su alegría cuando un 7 de diciembre del 2008 debutó con el entonces Cajasol ante el Barcelona. Y sus 2:10 en pista no fueron con el partido decidido, sino todavía con mucho que decir. Los azulgranas vencieron 68-74. Aquella campaña disputaría tres choques más.

En la siguiente fue cedido al Obradoiro, no disfrutando de muchas oportunidades en una campaña complicada en Santiago. Eso le llevó a probar en LEB Oro con el Tarragona en la 2010-11, pero obtendría el premio de volver al Baloncesto Sevilla para acabar esa campaña. En total fueron 34 partidos en la Liga Endesa (36 puntos, 25 rebotes y 20 asistencias en 281 minutos).

Últimos partidos en Burgos.
Últimos partidos en Burgos.

A partir de entonces ‘se hizo fuerte’ en Burgos, casi siempre como director de juego reserva. Era tímido a la hora de mirar al aro, pero al mismo tiempo muy seguro en la dirección. Hacía su trabajo en un equipo que dominó la LEB Oro.

En su carta pública de despedida hablaba de que había sido la decisión más dura de su vida, “pues dejo el deporte que más amo y en el que creo que aún me quedaban varios años de ‘seguir dando guerra’. Sin embargo, considero que a mis 26 años es el momento adecuado para reenfocar mi carrera y tomar decisiones que afectarán a mi futuro laboral”.

Comentaba además que dejaba “multitud de buenos momentos. He crecido de la mano del baloncesto ya que los valores que imperan en mi vida me los ha transmitido este deporte. Además, me ha permitido rodearme de multitud de buenas personas, muchas de las cuales han pasado a convertirse en grandes amigos”.

De sus cuatro equipos guarda “especial cariño”, pero mencionaba especialmente al Cajasol, “el club de mi infancia en el que me formé como jugador y empecé mi carrera profesional” y el Ford Burgos, “en el que he disfrutado de tres temporadas plagadas de éxitos”.

Imagen reciente.
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