Leroy Tresguerres: Precocidad, lesión, concurso… y rallies

Leroy Tresguerres: Precocidad, lesión, concurso… y rallies

Javier Ortiz Pérez

Su único partido ACB en el 2002.
Su único partido ACB en el 2002.

Los habituales a esta sección sabéis que nos gusta detenernos no solo en las grandes estrellas o en los jugadores que han destacado más o menos, sino también en aquellos que han pasado fugazmente por la élite teniendo su momento de gloria. Es un subgénero que, desde luego, no se ha inventado aquí y del que se registra un precedente de 2009 en forma de artículo en acb.com que voy a recuperar y actualizar: el caso de Leroy Tresguerres.

Veamos. Roc Massaguer escarbó en la historia de este chico ovetense que debutó en la ACB con el Gijón a la corta edad de 16 años, 11 meses y 13 días, en febrero del 2002. Y ya no volvió a pisar una cancha de la élite, afectado por una lesión de rodilla, estableciendo alguna conexión curiosa con el ‘recordman’ de precocidad Ricky Rubio.

En aquella pieza del 2009 se explicaba bien: en la decimonovena jornada de aquella temporada del Supermanager, el popular juego en el que cada aficionado puede configurar su propio equipo y se tienen en cuenta las valoraciones de los jugadores, Tresguerres consiguió la victoria, con 267,60 puntos. “Me alegré muchísimo porque no me lo esperaba, aunque después de hacer los cambios tuve la sensación de que eran muy buenos”, afirmaba. En su equipo estaba Ricky Rubio, que tenía esa conexión con él (“será uno de los mejores bases de la historia del baloncesto español y quizás del mundo. Es muy llamativa su madurez; realmente juega un segundo por delante del resto”, le definía entonces).

Con la camiseta de Ricky en el 2009.
Con la camiseta de Ricky en el 2009.

A nuestro protagonista de hoy le llegó como premio una camiseta firmada por el entonces jugador del Joventut. Según Tresguerres, su madre tiene la suya del estreno enmarcada en el comedor de la casa familiar. Fue un Gijón-Pamesa en el que permaneció en pista 1:58 y hasta clavó un triple. Un recuerdo inmejorable.

Sin embargo, llegó la lesión. Las operaciones no le fueron bastante para regresar al basket de un cierto nivel, aunque en el 2009 decía ver “la luz al final del túnel” tras basarse mucho en el apoyo de familia, amigos y compañeros de equipo. “Mis padres y mi hermana estuvieron manteniéndome a raya cuando debuté y cuando todo iba bien, pero sobre todo fuera de la cancha, animándome con los estudios y con la lesión”.

Dando un salto a 2015, hemos vuelto a contactar con él para saber que ha sido de su vida estos años: “Continúe con mis estudios, acabé Arquitectura Técnica y estoy ejerciendo como tal y llevando la empresa de construcción familiar.  Sigo echando mis pachanguillas de basket y ando metido con el golf y sobre todo ahora está medio haciendo ruido por aquí por Asturias que estoy corriendo en rallies y los periodistas que me conocían de la época baloncesto pues me hicieron varios reportajes y demás porque me está yendo más o menos bien”, remarca.

En un kart en el 2012. El motor es su otra pasión actual.
En un kart en el 2012. El motor es su otra pasión actual.