Makan Dioumassi: Plata olímpica, malos números

Makan Dioumassi: Plata olímpica, malos números

Javier Ortiz Pérez

Imagen oficial con el Caja San Fernando 2001-02.
Imagen oficial con el Caja San Fernando 2001-02.

Pocos pueden discutir que la única temporada de Makan Dioumassi en España resultó decepcionante. Fue la 2001-02 en el Caja San Fernando, al que llegó en octubre sustituyendo al lesionado Anderson Schutte. Definitivamente, se esperaba más de él, sobre todo cuando en el 2000 se había proclamado subcampeón olímpico con Francia. Sus números (2,4 puntos, 1,8 rebotes y 1,1 asistencias en 18 minutos) resultan impropios de un jugador dek que tampoco se puede decir que, al menos en cuanto edad, llegase ‘de vuelta’. No había cumplido los 30 todavía.

Cierto que si por algo fue conocido este escolta (que podía subir el balón) de 1,94 era por su desempeño defensivo. Suele citarse que su marcaje a Steve Nash en los cuartos de final de los Juegos de Sydney resultó decisivo. No es raro que se haga: el posteriormente ‘MVP’ de la NBA perdió nueve balones aquel día.

Su inicio en el baloncesto fue muy tardío: a los 17 años, un ojeador del Racing de París le preguntó si jugaba y él respondió que sí, pero al fútbol. Su aprendizaje resultó rapidísimo y accedió muy pronto al profesionalismo. Durante toda la década de los 90 jugó en Francia, no produciéndose su primera experiencia ‘Bosman’ hasta el 2000, primero en Trieste y luego en Imola. Aquella campaña tendría un tercer equipo, el Evreaux.

Con Francia en el Eurobasket 2003.
Con Francia en el Eurobasket 2003.

Fue entonces cuando llegó a Sevilla, con la mala sensación reseñada a las órdenes de Marco Crespi. Está bien citar lo que se dice en WikiCaja, la completa página que analiza a todos los jugadores que han pasado por la historia del club. “Su paso no puede considerarse exitoso. A pesar de llegar a la Copa del Rey con el Caja, la cuesta abajo en la segunda vuelta de los hispalenses acentuó las carencias del francés que de cara al aro no se encontraba nada cómodo. Sus minutos iban 'in-crecendo' para disgusto de (Martin) Cattalini y (Francesc) Solana, pero el francés restaba más que sumaba decepcionando a una parroquía que se había ilusionado con la llegada de todo un medallista olímpico”, se escribe aquí. No pasa por alto su porcentaje de triples, paupérrimo para un exterior: 7 de 31, un 27%.

Obviamente, no renovó tras quedarse el equipo fuera de los ‘playoffs’. Volvió a Francia, hasta que en 2007 apuró un último contrato en el baloncesto de Irán, con fama de pagar excelentemente bien a los extranjeros. Tras ganar la liga con el Saba, se retiró.

¿Desde entonces? Su perfil en LinkedIn nos cuenta alguna cosa, empezando porque ejerce de consultor en el área de París. Por lo que parece, ha cofundado empresas de distintos ramos en países como Emiratos Árabes o Hong Kong. Se ofrece para trabajar en el ámbito del deporte y los negocios gracias a sus habilidades, asegurando que conoce la clave para ser “un verdadero líder”. También cita su capacidad para “escuchar a los empleados” y su “gran experiencia” en áreas como “marketing, derecho, economía, administración y gestión de crisis”.

Imagen actual.
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