Greg Stewart: Fiable (y longevo)

Greg Stewart: Fiable (y longevo)

Javier Ortiz Pérez

Cromo con el Joventut 85-86.
Cromo con el Joventut 85-86.

Greg Stewart merece estar en el ‘Olimpo’ de los mejores americanos de los 80 e incluso principios de los 90, aunque quizás esté algo minusvalorado. No era desde luego un jugador espectacular, de las que las metiesen todas para abajo (algo muy apreciado en la época), pero sí disponía de una gran colección de movimientos. Ese arte, casi en desuso, de pivotar de espaldas al aro es delicioso si se sabe apreciar…

Stewart, neoyorquino, desarrolló la mayor parte de su carrera en España, un país con el que se identificó tanto que llegó a conseguir el pasaporte. Se asentó en la isla de Gran Canaria, donde hace tres años protagonizó unas imágenes que confirmaron otra de sus condiciones, aparte de la fiabilidad: fue muy longevo. En el vídeo en cuestión aparece jugando en los ‘play grounds’ de Las Palmas de GC a los 50 años. Merece la pena echarle un ojo porque, aunque algo pasadito de kilos, se ve que conserva las antiguas habilidades.

A nivel semiprofesional, estuvo jugando en EBA rozando los 40 años. Con 39 le dio para promediar 8,8 puntos y 5,2 rebotes en 19 minutos con el Mitsubishi Telde en la 99-2000. En la ACB había totalizado 219 encuentros y unos estupendos 17,3 puntos y 8,2 rebotes, eso sin contar que en la 82-83 ya disputó la Liga Nacional (antecedente de la actual competición) con el CAI Zaragoza (sin datos).

En el Gran Canaria (Foto: Gigantes).
En el Gran Canaria (Foto: Gigantes).

Donde realmente se hizo conocido fue con la camiseta del Joventut. De verdinegro tuvo dos etapas: la 83-84 y la 85-86, con un paréntesis israelí en el Hapoel Galil Elyon. Apareció entonces en su vida el Coronas Las Palmas, denominación del actual Herbalife Gran Canaria, con el que disputaría seis temporadas consecutivas alternando la primera y la segunda división. Echando mano de sus recursos y de un cada vez más letal tiro de media distancia, siempre fue muy protagonista en ataque, aunque no rehuía el trabajo duro. Memorable el día en la 88-89 en el que le clavó 45 puntos al Grupo IFA Español… ¡estando enfermo!

En la 92-93 volvió a Cataluña con el BFI Granollers (que desaparecería como tal al final de aquel curso). Era ya un jugador más lento, de otro perfil, pero todavía útil, ya más en Segunda y EBA, ya que iría a Fuerteventura los siguientes años. Tuvo un inesperado regreso a la ACB en 1998, cuando Manel Comas se hizo cargo del Cáceres y reclamó a nuestro hombre, que ya tenía 37 años y un físico orondo, con el objetivo de darle poso al vestuario y mejorar los entrenamientos. Apenas saltaría a la pista y ya constaba como español desde hacía tiempo.

Ahora vive entre Miami y Las Palmas de Gran Canaria. Hay una buena entrevista con él en La Provincia, aunque data del 2011.  Habla sobre todo de sus sensaciones vistiendo la camiseta amarilla. “Siempre me ha gustado estudiar el juego y me adaptaba a lo que me pedía el entrenador como a la hora de los triples, que nunca había tirado antes. En este caso fue Aíto, en el Joventut, el que me lo pidió”, cuenta, además de narrar lo duro que fue crecer en un barrio como el Bronx.  Está muy agradecido por el trato que ha recibido siempre en las Islas Canarias.

Captura del vídeo en el que aparece jugando en un ‘playground’ grancanario, a los 50 años.
Captura del vídeo en el que aparece jugando en un ‘playground’ grancanario, a los 50 años.