Nikola Radulovic: Seguro de vida durante cuatro años

Nikola Radulovic: Seguro de vida durante cuatro años

Javier Ortiz Pérez

Recién llegado a España con el Joventut, en 2002.
Recién llegado a España con el Joventut, en 2002.

Cuatro temporadas de Nikola Radulovic en España, desde 2002 a 2006, en las que demostró ser un jugador muy eficaz y todo indestructible en el siempre temible capítulo de las lesiones. Muy reseñable resulta el hecho de que en esas cuatro campañas (dos con el Joventut y dos con el Valladolid) no se perdiese ni un solo partido ni de liga regular ni de ‘playoffs’ por problemas físicos ni de otro tipo.

Radulovic nació en Zagreb y es croata, pero su cumbre como jugador la consiguió a raíz de su nacionalización como italiano. Fue un salto hacia adelante en su carrera considerable, ya que su  calidad le llevó a ser seleccionado por el país transalpino y participar activamente en la consecución de éxitos como la medalla de plata en los Juegos de Atenas-2004. Un año antes había sido bronce en el Europeo del 2003.

Era la época en la que los ‘treses’ altos se reconvertían masivamente en ‘cuatros’ abiertos. Él interpretó perfectamente esa nueva tendencia del baloncesto mundial desde la atalaya de sus 2,07. En sus 141 encuentros ligueros promedió 10,9 puntos en 24 minutos, aunque sin abusar del triple (34%) porque tenía más recursos (49% en tiros de dos). Además, ayudó en el rebote (4,4). Acumuló tres nominaciones como el mejor de la jornada, curiosamente la segunda y la tercera en semanas consecutivas en la 2005-2006 en Pucela. 41 puntos de valoración se clavó ante el Granada, su récord.

Machacando el aro con Valladolid.
Machacando el aro con Valladolid.

España sin duda fue muy importante para él, ya que anteriormente no había conseguido gran relevancia internacional en su país natal, Eslovenia, Turquía, Grecia y la propia Italia, donde solamente había jugado una temporada, la 2000-01 en Nápoles. Badalona le lanzó definitivamente, algo que todavía agradece. “Los años allí fueron maravillosos. Me dio mucha pena tener que marcharme de la Liga después de todo el tiempo que pasé. Todavía lo siento porque disfruté de cada momento”, apunta.

Con cierto sentido del humor, afirma que “era un jugador mejor de lo que pensaban los demás”. “Sí es verdad que fui uno de los primeros que jugó como ‘4’ abierto, aprovechando el tiro exterior. Pero creo que lo que más caracterizaba es que jugaba con el corazón, por la camiseta”, añade.

Sí, desde luego que no se puede dudar de su compromiso con Italia, pese a su origen balcánico. “Es que en aquella selección cada día era una fiesta con grandes compañeros. La medalla en Atenas fue la crema encima de la tarta, pero también otros momentos muy buenos en mi carrera”, recuerda.

¿La crema encima de la tarta ha dicho? Bueno, quizás haya que traducir eso como “la guinda del pastel”, como decimos nosotros. No es casual que haya hecho un símil gastronómico teniendo en cuenta su ocupación actual. Tras retirarse en el 2012 con el Scafati italiano, abrió junto a su esposa, Barbara, un restaurante en Zagreb llamado ‘Saft!’, al que invita a todos los lectores.

“Son las iniciales de ‘Simple and Fun=Tasty’ (‘Simple y divertido=sabroso’). Se come muy bien porque trabajamos solo con ingredientes frescos y todo es casero. Cada día añadimos algún plato nuevo y diferente. La cocina es mediterránea y muchos españoles vienen a comer, así que tenemos mucha conexión con el país y nos gusta recibirles. Les hablamos en su idioma y les explicamos los detalles”, remarca. Podéis echarle un ojo al sitio en Tripadvisor, donde las opiniones buenas predominan sobre las malas.

Imagen familiar reciente.
Imagen familiar reciente.