Jay Larrañaga: Formalidad irlandesa

Jay Larrañaga: Formalidad irlandesa

Javier Ortiz Pérez

Recién llegado al Gran Canaria.
Recién llegado al Gran Canaria.

Pocos jugadores de la época le sacaron tanto partido a su pasaporte comunitario como Jay Larrañaga, que durante 13 temporadas consecutivas estuvo en equipos de peso de Europa haciendo gala de su juego serio y efectivo y, sobre todo, de su condición de irlandés.

España fue parte importante de ese recorrido, primero en el Gran Canaria 2002-03 y después en el Caja San Fernando 2003-04 y el Real Madrid 2004-05. Un jugador muy de fiar, que se adaptaba siempre al rol que se le imponía, y que ejercía también un poco de entrenador en la pista. No es de extrañar que haya terminado siendo uno de los ayudantes de Brad Stevens en los Boston Celtics y que también haya llegado a ocupar el banquillo de la selección de Ucrania.

Larrañaga, con ese apellido tan vasco, nació en Charlotte (North Carolina). A juzgar por su aspecto, no puede negar que sus ancestros se centran en la verde Irlanda. Y, por descontado, lleva el baloncesto en la sangre: su padre, Jim, es un reputado técnico universitario, y su hermano Jon también jugó. Jay, Jim, Jon…

Lanzando con el Real Madrid.
Lanzando con el Real Madrid.

Formado en Bowling Green, era un escolta de 1,98 que hacía un poco de todo, aunque sobre todo tiraba de lejos. Licenciado en 1996, el único equipo profesional para el que jugó en Estados Unidos fueron los Jacksonville Barracudas, de la USBL, aquel mismo año. En verano de 1997 se abrió la veda de los comunitarios y Larrañaga estuvo atento consiguiendo su pasaporte. Con el tiempo llegaría a jugar con la débil selección de la República de Irlanda.

Nunca le faltó un equipo interesado en sus servicios, alternando con buenos equipos Italia, Grecia, Francia (mejor comunitario de la campaña 99-2000 con el Villeurbanne) y por supuesto España. Entre nosotros disputó un total de 81 partidos y promedió 7,8 puntos en 21 minutos. Siempre cumplidor. El mayor protagonismo lo obtuvo en Las Palmas de Gran Canaria, gozando de algo menos en Sevilla y por último vivió un papel más marginal en su contrato temporal en el Madrid para acabar una campaña que había iniciado en Reggio Calabria. Eso sí, puede presumir de haber logrado el título de la ACB en aquella final culminada por el triple de Alberto Herreros en Vitoria. Como blanco, su mejor partido fue ante Estudiantes, cuando clavó un 4/4 en triples.

“Tanto mi mujer como yo guardamos muy buenos recuerdos de nuestra etapa en España”, dijo hace un año a ‘Gigantes del Basket’. “El quinto partido de la final del 2005 fue increíble, una locura. Mi mujer me hizo un póster con periódicos de aquellos ‘playoffs’ y en medio estaba la foto del triple de Alberto Herreros. Fue un honor jugar con él. Un jugador increíble y también un gran compañero”, agregó.

En el 2009, tras dos campañas en Caserta, abandonó las botas y abrazó definitivamente la pizarra, un camino que ya había trazado anteriormente de reojo con la propia Irlanda. Sus servicios fueron rápidamente reclamados por la NBDL (Erie BayHawks) y desde el 2012 está en los Celtics, primero como asistente de ‘Doc’ Rivers (llegó a especularse con que le sustituiría) y después de Stevens. “Es un lujo trabajar con él”, destaca siempre que se le pregunta. Para alguien de sangre irlandesa, debe suponer un orgullo estar en los Celtics, ¿verdad?

En la actualidad, como asistente de los Celtics.
En la actualidad, como asistente de los Celtics.