Roger Grimau: Camaleónico

Roger Grimau: Camaleónico

Javier Ortiz Pérez

Lleida (1999-2003).
Lleida (1999-2003).

Roger Grimau anunció hace escasas semanas su retirada del baloncesto. Lo hizo con el aroma de haber sido un profesional intachable, utilísimo en prácticamente todos los equipos en los que estuvo. Y lo logró en perfiles muy distintos: desde el colérico anotador en Lleida al jugador de equipo en el Barça y el Bilbao para concluir, la pasada campaña, de nuevo con bastante protagonismo ofensivo en Manresa. Un tipo que ha disfrutado mucho del parquet y que lo deja con 37 años en buenas condiciones para haber seguido. De hecho, el ICL Manresa intentó convencerle de seguir una campaña más, pero renunció a ello.

“Había una opción firmada en el contrato y querían que continuara, es cierto, pero ya había tomado la decisión de dejarlo. Una de mis obsesiones ha sido siempre que abandonaría estando bien. No quería que mi último año fuese en un equipo en el que jugase cinco minutos por partido. Me deja muy buen sabor de boca lo que hemos hecho en la temporada con la permanencia. Con Pedro Martínez he tenido una conexión superior que con cualquier otro entrenador de toda mi carrera”, explica Grimau. Su alergia a ‘arrastrarse’ por las canchas queda bien clara, ¿no? Suele decirse que los deportistas no se retiran, que les retira la falta de ofertas. No es el caso…

Con España en el 2003.
Con España en el 2003.

Acaban así 17 temporadas en la Liga Endesa, 522 partidos desde que debutase en ella en el Joventut en la 96-97. Probablemente en el club verdinegro se lamentaron durante mucho tiempo de haberle dejado escapar. Después, Lleida (con ascenso incluido en el 2001), Barcelona, Bilbao y finalmente Manresa. “Todavía no me he parado a pensar mucho en ello, pero estoy muy satisfecho de mi trayectoria. Ahora ya podré detenerme un poco más”, reflexiona. Probablemente lo mejor, y él está de acuerdo, ha sido su capacidad camaleónica de adaptarse con enorme naturalidad a papeles muy distintos. “Soy consciente de que la gente recordará mi garra, y estoy muy orgulloso de ello, pero también sé que he hecho de todo, de que también he sido un jugador anotador cuando ha hecho falta, pese a no tener una gran amenaza de tiro desde lejos”, explica.

También ha tenido una gran capacidad para ocupar distintas posiciones en la cancha. En el Lleida era más bien un ‘2’, donde quizás se sentía más cómodo, pero también allí y en Barcelona y Bilbao ha sido habitual que subiese el balón y dirigiese, lo cual no dejaba de ser un lujo tratándose de un 1,96 con gran fortaleza física. Pero también ha sido un ‘3’ como azulgrana. Un auténtico ‘pretoriano’. Las lesiones, además, le respetaron mucho, lo cual siempre es importante.

“Evolucionar ha sido la clave de mi carrera. Siempre he intentado hacer lo que me pedían. A todos nos gusta meter 20 puntos por partido, pero nunca he dejado de sentirme importante”, confirma.  Los fríos números le dejan 6,7 puntos, 2,3 rebotes y 1,4 asistencias en 17 minutos, pero su ‘vitrina’ luce bastante más (y mejor): la Euroliga 2009-10, tres Ligas, tres Copas, tres Supercopas…

Barcelona (2003-2011).
Barcelona (2003-2011).

Tampoco conviene olvidar su plata europea en el 2003, en Suecia, en su única experiencia con la selección en un gran torneo (suma 15 internacionalidades). “Ese es un recuerdo muy bonito, por mucho que nos fuésemos con el mal sabor de perder la final ante Lituania, dejando escapar una gran oportunidad porque hubiese sido el primer oro de la historia. Pero más que el resultado, fue estupendo compartir el tiempo con unos grandes compañeros, vivir eso desde dentro”, remarca. En uno de los amistosos antes del reciente Eurobasket fue homenajeado junto a otro que acaba de dejar el baloncesto, Oriol Junyent.

Tras un verano en el que no ha llegado a desconectar del todo, preparando su campus anual y perteneciendo a la candidatura de Joan Laporta a las elecciones del Barcelona, ahora inicia una nueva etapa en su vida: entrenar. “Si me preguntan hace diez años si quería ser entrenador, hubiese respondido un ‘no’ rotundo, pero eso también ha formado parte de mi evolución. Ya hace un año pensaba de otra manera y hubiese dicho que ‘quizás’. Y abrí la posibilidad haciendo los cursos de entrenador nacional en Zaragoza”, explica. Sí, en sus últimas campañas se intuía en él algo así como un técnico en pista, pendiente de todos los detalles tácticos, dando muchas instrucciones a compañeros casi siempre más jóvenes.

Bilbao (2011-14).
Bilbao (2011-14).

Ahora acaba de empezar lo que llama “las prácticas”: será ayudante en un modestísimo club barcelonés, el CB Sant Just, como contó Alex Gozalbo en el diario Ara. “Estoy todavía ubicándome. Desde luego, el primer día fue muy raro. Luego ya me he ido acostumbrando un poco más, dentro del proceso. Estoy contento porque me dan mucha libertad”, apostilla.

Es el segundo de los tres hermanos Grimau con experiencia en la máxima categoría que se retira. Se fue en su momento Sergi, el mayor, del que ya hablamos aquí,  y queda sosteniendo la bandera familiar Jordi, que continúa en San Sebastián con el RETAbet.es GBC. Solamente los Arcega (Fernando, Pepe y Joaquín) han logrado lo mismo en el baloncesto ACB.

Manresa (2014-15).
Manresa (2014-15).