Tom Gneiting: Honesto ‘temporero’ mormón

Tom Gneiting: Honesto ‘temporero’ mormón

Javier Ortiz Pérez

Primer plano.
Primer plano.

Tom Gneiting se salía un poco/bastante del arquetipo de baloncestista mormón que teníamos en los 80-90 y que, en cierto modo, se mantiene. Casi todos eran y son tiradores, desde Brian Jackson a Jaycee Carroll, y hasta la excepción ‘interior’, Steve Trumbo, era un jugador de una exquisita calidad. Gneiting, del mismo grupo religioso, parecía el ‘verso suelto’: un pívot rocoso sin apenas talento ofensivo. Eso sí, el denominador común de todos ellos es que se trata de gente muy trabajadora, muy cumplidora.

En una época en la que los norteamericanos de ACB tenían que ser obligatoriamente buenos en ataque, es normal que nuestro protagonista de hoy no gozase de mucha confianza, aunque también ejerció, y muy bien, de ‘temporero’, de solución de urgencia cuando algo funcionaba bien y había que asegurar al menos rebotes y defensa.

De hecho, en tres de sus cuatro equipos en la máxima categoría (Tenerife 88-89, Cajabilbao 89-90 y Barcelona 92-93) no arrancó la temporada. En los azulgranas su aportación se limitó a reforzar los entrenamientos y suplir algún partido aislado a Audie Norris. En el único sitio en el que se creyó en él de inicio fue en el Murcia 90-91, pero Felipe Coello, su entrenador, le sustituyó posteriormente por Mark McNamara, lo que con el tiempo ha considerado “un error”. En la segunda jornada ante Huesca firmó 24 puntos y 16 rebotes, números inesperados para él (aunque con un pobre 8/23 en tiros de dos).

Entre tanta entrada y salida contabiliza pues 61 partidos ACB, con promedios de 14,7 puntos (casi siempre debajo del aro) y 9,4 rebotes en 33 minutos. En Primera B brilló bastante más. Con evidente gusto por España (solo jugaría también, y unos meses, en Turquía), aceptó las ofertas de Salesianos Las Palmas (87-88), Guadalajara (89-90 y 93-94) y Huelva (91-92).

Murcia 90-91.
Murcia 90-91.

Gneiting, que estaba en 2,07, se había formado, cómo no, en la mormonísima universidad de Brigham Young y hasta se coló en la sexta ronda del ‘draft’ de 1987 (número 124), elegido por los Seattle Supersonics (curiosamente tres puestos por encima del gran Sarunas Marciulionis), aunque no llegaría a pisar ni de lejos la NBA.

Tras su retirada (disputó la primera edición de la EBA en Guadalajara, en la 94-95), ejerció como entrenador asistente del equipo femenino de BYU (1997-2001), completó sus estudios con un master en finanzas y contabilidad y después inició su carrera en el mundo de la banca, en puestos de cada vez mayor responsabilidad, tanto en el estado de Utah como en el vecino de Nevada. Ha trabajado para el Zions First National Bank, el Bank of Nevada, el First Security Bank of Nevada, el US Bank y, desde el 2013 y hasta la actualidad, en el Wells Fargo, la cuarta entidad más grande de Estados Unidos, donde es ‘senior business relationship manager’, sea como sea como se traduzca… Aquí podéis consultar su perfil de LinkedIn, donde asegura (y viniendo de un mormón hay que creerle) que todavía habla español.

En la actualidad.
En la actualidad.