Daniel Martínez: 26 segundos contra Basile

Daniel Martínez: 26 segundos contra Basile

Javier Ortiz Pérez

Foto oficial temporada 2008-09.
Foto oficial temporada 2008-09.

Sí, de vez en cuando sucede y se nos asoma por aquí un jugador que solamente ha estado unos segundos en pista en un partido de ACB/Liga Endesa. Hay quien lo cuestiona y dice que solo es un debut simbólico, que no son ‘Historia del baloncesto’, como se llama la sección. Pero para ellos es muy importante, inolvidable. Y también son ‘historia’, forman parte de un círculo muy reducido de unas 2.700 personas que han jugado en nuestra competición desde 1983. Hoy le toca el turno a Daniel Martínez.

Murciano, tuvo su momento de gloria un 8 de octubre de 2008 con el equipo de su tierra ante el Barcelona. El choque estaba ya decidido a favor de los azulgranas (58-78 sería el resultado final) y Manolo Hussein le premió con los últimos 26 segundos.

Él explica bien esa sensación: “Haber debutado en ACB es algo que nunca se va a olvidar en mi vida. Fue un momento con el que todo chaval sueña, y cuando por fin se cumple, no llegas a creértelo hasta que pasan unas semanas. Se trabaja muy duro para llegar a este punto. En el momento estaba totalmente concentrado en lo que me había dicho el entrenador y en lo que tenía que hacer, a pesar  del poco tiempo que era. Así que no pude darme cuenta de muchos detalles. Siempre me acordaré que fue contra el Barça y que me defendió uno de los mejores defensores de la liga por aquel entonces, Gianluca Basile. No pude disponer de ninguna accion de ataque, pero para mí fue lo más grande como jugador”.

No volvió a tener oportunidades desde aquello, aunque permaneció en el basket con equipos de la Región de Murcia como el Begastri, el Cartagena o el Archena, siempre en Primera Nacional.

Imagen actual.
Imagen actual.

Ahora está en Inglaterra, como tantos otros jóvenes españoles que han tenido que salir fuera a buscarse un porvenir. Es joven (24 años). Sobre su vida actual, afirma que “han cambiado un poco sus prioridades” y que tuvo que “hacer un gran hacer un gran cambio por temas laborales”, pero que sigue sacando tiempo para jugar. “Quién sabe si algún día tengo la posibilidad de encontrar algún equipo competitivo por Reino Unido y puedo compaginarlo. Daré lo mejor de mí y pondré toda la ilusión que este deporte me aporta”, comenta.

En el proceso de adaptación está “a una nueva lengua, clima, cultura. Pero ganas no me faltan. El baloncesto es algo con lo que se convive la mayor parte de tu vida y llega un momento que se lleva en las venas. Es algo que no se  puede explicar. Es una forma de vida”.