Ángel Hernández: Actual base Oro, futuro médico

Ángel Hernández: Actual base Oro, futuro médico

Javier Ortiz Pérez

Penetrando con el Granada ante el Real Madrid (2011-12).
Penetrando con el Granada ante el Real Madrid (2011-12).

Ángel Hernández es uno de esos jugadores con ‘marchamo LEB Oro’ que en su momento debutaron en la Liga Endesa y pueden volver todavía a ella. Es joven todavía (24 años) y va creciendo en el Leyma Coruña, donde continuará en la nueva campaña. Al tiempo, va avanzando en una carrera universitaria tan compleja como Medicina.

Almeriense, es un base alto (1,95) que disfrutó de bastantes minutos (114 en total repartidos en 22 partidos) en la última campaña del Granada en la élite, la 2011-12. Estaba muy verde todavía y todo acabó de forma triste, pero el recuerdo que le queda es muy bueno. “Debutar fue como un sueño cumplido. Vi como tanto trabajo tuvo por fin su recompensa. Pero por otro lado recuerdo también los nervios del estreno, en La Fonteta contra todo un Valencia Basket. Inolvidable, vaya”.

Hernández empezó jugando “desde muy pequeño”. “Mis padres me apuntaron a todos los deportes habidos y por haber, pero finalmente fui dejando los que me atraían menos hasta que a los 15 años me quedé exclusivamente con el baloncesto”, recuerda.

En la 2007-08 fichó por el Granada junior y tuvo continuidad hasta que llegó el momento supremo: estar entre los mejores: “Es algo que sueñas desde pequeño, y cuando lo consigues, lo único en lo que piensas en seguir alargando ese sueño, pero también hay que decir que es más duro de lo que parece desde fuera. Hay que trabajar mucho para llegar hasta ahí, además de todo lo que sacrificas por practicar el deporte que te gusta, sin embargo el lado positivo lo supera con creces. Sentir la adrenalina de jugar contra los mejores con miles de personas que vienen a animarte es una sensación indescriptible”.

Según cuenta, hasta llegar a ser base pasó por varias posiciones, lo que probablemente le ha aportado mucho. “Me considero un jugador que puede aportar en muchos sentidos del juego, puedo defender las tres posiciones exteriores, rebotear, dirigir y también anotar. Quizás este punto sea el punto que tengo que mejorar más debido a que en mi rol de base soy muy poco egoísta de cara al aro y es algo que se que sería capaz de hacer”, comenta.

En la actualidad, imagen del Leyma Coruña.
En la actualidad, imagen del Leyma Coruña.

En la última campaña promedió 4,3 puntos en 23 minutos. La define como “muy irregular, pero a pesar de ello conseguimos el objetivo, que era la permanencia, y casi entramos en los playoffs. Un equipo muy joven, con ocho jugadores nuevos en la liga, la mayoría de ellos extranjeros, hizo que necesitásemos más tiempo que el resto de equipos para acoplarnos y encontrar nuestro estilo de juego. A pesar de ello pienso que el club sigue dando pasos adelante y los equipos ya no vienen confiados a Riazor sabiendo que sacar una victoria en nuestra cancha nunca es fácil”.

¿Y el futuro? Tiene pinta de chico con la cabeza bien amueblada: “Siempre he tenido muy claro por encima del deporte que yo a lo que quiero dedicarme en un futuro es a la Medicina. Acabo de finalizar el 5º curso de la carrera, por lo que sólo me queda un año más para cumplir mi otro gran sueño, que es ser médico. Mi futuro no pasa por otro sitio que no sea trabajar en un hospital y vivir de ello”.