José Luis Bernal: Canastas, seguros, tumor vencido… y ultrafondo

José Luis Bernal: Canastas, seguros, tumor vencido… y ultrafondo

Javier Ortiz Pérez

Collado Villalba 92-93.
Collado Villalba 92-93.

Buena historia la de José Luis Bernal, seguramente mejor la posterior al baloncesto profesional que la que transcurrió en las pistas en sí. Formado en el Canoe (junto a gente como Quique Villalobos o Quique Ruiz Paz), jugó brevemente en la ACB (85-86 con el Claret de Las Palmas, el actual Herbalife Gran Canaria) y mucho en Primera B, siendo un base importante de la segunda categoría en equipos como Guadalajara, Prohaci Mallorca y Collado Villalba. Cuando colgó las botas le ocurrieron tres cosas muy relevantes que enumeramos aquí.

La primera: se convirtió en un gran ejecutivo en el mundo de los seguros a nivel nacional e incluso internacional. Ha ocupado cargos de responsabilidad en empresas como Línea Directa, Zúrich, Verti y ahora Mapfre, donde es director corporativo de negocio digital. Todo ello es fruto de una formación especializada que empezó en la Complutense de Madrid y continuó con masters en Chicago, Harvard y China. Un tipo con un gran talento para ese campo, eso desde luego. Podéis echar un ojo a su perfil de Linkedin para haceros una idea.

La segunda: en un reconocimiento médico en 2010 se le detectó un tumor de cuatro centímetros en un riñón, que tuvo que ser extirpado parcialmente. Se supone que ante esas pruebas que a veces pone la vida tuvo que replantearse muchas cosas, ¿verdad? Cuando la salud flojea, todo lo demás se vuelve muy relativo.

Y la tercera (algo consecuencia de la segunda): retomó el deporte (había abandonado el baloncesto en 1993 por una lesión de rodilla) y lo hizo corriendo, primero distancias cortas y luego largas, hasta llegar al aterrador mundo del ultramaratón, ese en el que no hay reparo ninguno en recorrer kilómetros y kilómetros sin límite. Ha participado en varias pruebas de prestigio (como la Transvulcania, de 83, en isla de La Palma).

En el Guadalajara (Foto: Clasicosdelbasketmusic).
En el Guadalajara (Foto: Clasicosdelbasketmusic).

“Cuando dejé el baloncesto cogí 20 kilos y estuve sin hacer deporte hasta hace dos años. Bueno, me apunté a golf, pero es un deporte que consume mucho tiempo. Y cuando empecé a tener chavales, lo dejé”, contaba en una entrevista a Marca en el 2012. “(A raíz de detectarse el tumor) Me planteé llevar una vida más sana: cuidar la comida, hacer un poco de ejercicio. Empecé en el gimnasio con la elíptica, luego me animé a correr, me apunté a la Carrera de las Empresas… Me sorprendió ser capaz de hacer 10 kilómetros, aunque tardara una hora. Me apunté a una carrera de 100 kilómetros, la Corricolari de 2011. No para acabarla, sino a disfrutar con la gente. Hice 35 kilómetros, pero no me vi mal. Tras el verano, me apunté a la Madrid-Segovia, 100 kilómetros, y la acabé. 21 horas, casi toda andando. Solo corría cuando me dolían tanto las piernas que correr me aliviaba”, añadía.

Para él, lo que ahora se llama ‘running’ le permite “afrontar días más relajados. Para ahorrar tiempo, mezclo carrera con meditación, lo que me da aún más sosiego. El único momento en que me evado del todo es corriendo. Porque al final, en los momentos de ocio tradicionales, si vas a cenar o al cine, no acabas de desconectar. Y luego te das cuenta de que el límite depende de ti. Después de dejar el baloncesto, pensaba que estaba acabado. Luego te das cuenta de que todo está en tu cabeza. De que no hay límites. Y eso es aplicable a la empresa”.

Imagen reciente.
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