José Luis Beltrán: ‘El Patas’, un gran fotógrafo

José Luis Beltrán: ‘El Patas’, un gran fotógrafo

Javier Ortiz Pérez

Muy joven.
Muy joven.

José Luis Beltrán fue más conocido como ‘El Patas’ Beltrán durante su época como jugador de baloncesto. En realidad, es un mote heredado cuando era apenas un niño de diez años. “Resulta que yo era solo cabeza y piernas, sin cuerpo, y por eso me pusieron ‘Patas’. Afortunadamente ya luego me creció un poco el cuerpo”, cuenta. Se ve que lo ha explicado ya un millón de veces.

Beltrán creció bastante, sí, hasta los dos metros justos que, en el baloncesto de los 70 en el que sobre todo se desarrolló, te situaban automáticamente como jugador interior. No fue, hay que aclararlo, uno más: tras ser internacional en categorías inferiores, a nivel absoluto disputó los Juegos del Mediterráneo de 1975 y el fallido Preolímpico de Hamilton, en Canadá en 1976. España no se clasificó y ahí se acabó su aventura en la selección, deseosa de pívots emergentes en aquel entonces. 17 veces vistió la camiseta del equipo nacional. “Antonio Díaz Miguel se fijó en mí enseguida y me dio la oportunidad”, recuerda.

Estamos ante un producto genuino del Colegio Ramiro de Maeztu, como lo que obviamente significa a nivel baloncestístico. De padres españoles, nació en Buenos Aires, “debido a un viaje de negocios de mi padre al que le acompañó  mi madre y que se terminaría alargando”. En Argentina vivió “hasta los 3 o 4 años” y desde entonces no ha regresado, aunque dice que le gustaría hacerlo.

Última etapa en el basket con el Claret.
Última etapa en el basket con el Claret.

En Madrid abrazó el baloncesto y debutó en la Liga Nacional con apenas 16 años, en la temporada 72-73. Mientras cursaba Económicas, en el Estudiantes pasó la mayor parte de su carrera, aunque también un año en el Tempus Inmobanco, filial ‘encubierto’ del Real Madrid. Luego tuvo una retirada temporal, regresando a las pistas en la temporada 84-85 para participar en el ascenso a la ACB del Claret Las Palmas (actual Herbalife Gran Canaria), con el que volvería a jugar en la máxima categoría en la siguiente con 2,5 puntos y 1,5 rebotes de promedio en 15 minutos. “Me había convertido ya en un veterano. Yo creo que era un jugador más bien durillo, muy peleón”, se autodefine.

Su post-vida deportiva es muy interesante. No hay muchos casos (más en concreto, que yo maneje, uno: el hermano de Andrés Jiménez, Paco) en los que la actividad profesional de un baloncestista tras su retirada haya sido la de fotógrafo. Pues bien, José Luis Beltrán vive desde la década de los 80 con una cámara en ristre. Y no le ha ido mal porque talento no parece que le falte en absoluto.

“Empecé haciendo fotos de moda en revistas como Dunia. Después me dediqué a la fotografía publicitaria, para bancos, perfumes, grandes empresas... Y hasta trabajé en la revista ‘Man’ haciendo reportajes a grandes mujeres como Bibiana Fernández, Mónica Naranjo, Ivonne Reyes, Maribel Verdú…”, rememora. Sí, esos reportajes de los que habla son muy recordados por una generación de españoles amantes de la belleza femenina: no había zafiedad en ellos, sino mucho buen gusto, mucha sugerencia.

Vivió una época en Mallorca y regresó a Madrid. Aquí en su web personal podéis apreciar algunos de sus mejores trabajos, con un enorme magnetismo para captar miradas y detenerse en los detalles. Merece la pena (y hasta podéis contratarle). Cerca ya de cumplir los 60 años, ahora anda metido en nuevos proyectos: colaborando en una galería de arte y configurando unos libros con sus mejores trabajos. “Disfruté mucho como jugador de baloncesto y también lo he hecho mucho como fotógrafo”, sostiene.

 En la actualidad.
En la actualidad.