Efthimios Rentzias: La mala decisión de un ídolo del Palau

Efthimios Rentzias: La mala decisión de un ídolo del Palau

Javier Ortiz Pérez

Machacando con el Barcelona.
Machacando con el Barcelona.

Se van a cumplir diez años de la prematura retirada de Efthimios Rentzias, aquel maravilloso pívot abierto que enamoró en el Barcelona (1997-2002), pero que tras su marcha a la NBA entró en una cuesta abajo que ya no pudo remontar.

Rentzias era ya una estrella, un niño prodigio, cuando llegó al Barça de Aíto en la primera temporada en la que se permitió que los jugadores comunitarios no ocupasen plaza de extranjero. Lo tenía todo: 2,11 de estatura, buena mano y la clásica entrega de los jugadores de su país, Grecia. Un año antes, en 1996, había sido incluso primera ronda del ‘draft’ (número 23) por los Nuggets. Jugaba en el Paok de Salónica, con el que había contribuido a ganar la Korac 93-94.

Fijo en la selección helena (había debutado con la absoluta a los 16 años) y con mucho tiempo en pista como azulgrana, fue especialmente querido por la grada. En cinco años, 179 partidos con 8,6 puntos y 3,7 rebotes, utilizando cada vez más el triple como recurso ofensivo. Ganó dos Ligas ACB, una Copa del Rey y una Korac y sintió que ya estaba preparado para la NBA, donde los Sixers se habían hecho con sus derechos. Le ofrecieron tres años y fue un error para todos, a la vista de los resultados.

“Desde que empecé mi carrera, mi sueño era llegar y jugar allí. En el pasado tuve varias oportunidades pero decidí quedarme en Europa y en el Barça para ayudar a ganar la Liga Europea. Creo que esta era mi última oportunidad. He pasado cinco años maravillosos. El club se ha portado como si fuera mi familia”, indicó Rentizas aquel verano del 2002 en el que se produjo un punto y aparte irreversible en su carrera. Afrontaba “con respeto” la aventura americana, intentando “hacer las cosas bien desde el primer momento y conseguir minutos de juego”.

Pocos minutos en los Sixers.
Pocos minutos en los Sixers.

Una sola campaña, la 2002-03, con 35 encuentros y 1,5 puntos de promedio. El clásico jugador que únicamente se quitaba el chándal cuando todo estaba ya decidido. ¿Qué pasaría exactamente? A veces triunfas cuando todo está en tu contra, a veces fracasas cuando todo está a tu favor… Larry Brown, ya lo sabemos, era un entrenador que no miraba historiales, sin ‘feeling’ con los europeos (caso Darko Milicic en los Pistons).

En su obligado regreso a Europa pareció haber perdido la energía de antaño, afectado por problemas físicos, y eso que apenas tenía 27 años. Ulker turco y Montepaschi italiano asistieron a un rápido declive que dio con sus huesos, sorprendentemente, en el Forum Valladolid 2005-06. “Vengo aquí para recuperar la confianza”, dijo en su presentación. Pero únicamente duró diez partidos (7 puntos y 4 rebotes) antes de anunciar la rescisión de su contrato. “Desafortunadamente mi retirada se debe exclusivamente a razones médicas; las lesiones de los últimos años me han afectado en tal grado que no puedo jugar de acuerdo a mis propios requerimientos”, explicó.

Demos un salto al presente. Con todo lo que se ha hablado de Grecia en los últimos meses, en Catalunya Radio se les ocurrió llamarle hace unas semanas. “Hemos vivido momentos históricos. Lo que ha pasado en mi país nadie lo esperaba. Estamos muy mal”, contaba. Como sus compatriotas, pasó por las dificultades del ‘corralito’ y no pudo disponer de más de una determinada cantidad de dinero durante unos días. Se confesaba “asustado” por los niños griegos y la próxima generación, no mostrando mucha esperanza. “Somos un país pequeño y dependemos mucho de Europa”, resumía.

Por el mundo de la política ha pasado, ya que, como cuenta Edu Casado en su Blog de los deportistas olvidados, ejerció como responsable de Deportes y Cultura en el gobierno regional de Tesalia, militando en el partido Nueva Democracia. En el referéndum pidió el ‘sí’.

Últimos partidos en Valladolid.
Últimos partidos en Valladolid.

En la pasada temporada ejerció como general manager del Trikalia, un modesto equipo de la primera división: “Hemos tenido problemas, como todos. El club es de un empresario y sus negocios no van bien. Si sobra dinero, lo pone. Si no, es difícil. Todo el mundo sabe que el nivel de la liga ha bajado mucho”.

Según contaba, ha seguido al Barcelona de forma cercana, ‘marcado’ por su época en el Palau y el ambiente que percibió allí. “Esperemos que la temporada que viene vaya mejor”, deseó. También opinó sobre el proceso soberanista: “Cataluña puede ser independiente muy fácil”, indicó.

Con el ex primer ministro griego, Antonis Samaras.
Con el ex primer ministro griego, Antonis Samaras.