Pau López: Único partido triste/alegre

Pau López: Único partido triste/alegre

Javier Ortiz Pérez

En acción.
En acción.

Dos minutos y nueve segundos es el registro de Pau López en la máxima categoría del baloncesto español. Fue en un Caprabo Lleida-Lucentum Alicante de la temporada 2004-05, la del descenso del conjunto ilerdense. 77-101 fue el terrible resultado de un partido en el que se vio que el equipo iba a la deriva, pero siempre supondrá un momento muy especial para nuestro protagonista, que a sus 31 años sigue en activo en el Pardinyes… también de Lleida.

Así lo recuerda él: “El pabellón estaba lleno aunque el equipo fuera mal en la clasificación. Era contra Alicante y en el segundo cuarto ya perdíamos de mucho. Entonces Paco García me llamó para que saliera a pista. Me puse nervioso al pedir el cambio, pero dentro de la pista los nervios desaparecieron. Siempre estaré agradecido a Paco por darme esa oportunidad”.

López viene de una familia donde, asegura, “el baloncesto era el principal deporte que se practicaba: mis padres, mis primos, mi hermana…  lo hemos vivido desde pequeños y cuando tenía cuatro años mi primo en la terraza de su casa ya me enseñaba diferentes movimientos. Jugábamos a todas horas”.

Formado en las categorías inferiores del Cornellá, acabar en el Mollerusa en la 2004-05 colaborando con el Caprabo, que era el primer equipo, le supuso algo insuperable. “Lo que más recuerdo es la cantidad de entrenamientos que hacía, porque al ser jugador vinculado entrenaba con el ACB y el EBA. Fue un año en que aprendí muchísimo como jugador y me di cuenta lo mucho que tienes que entrenar y trabajar para mejorar”, argumenta.

 Según cuenta, siempre fue base, “subiendo el balón en todas las categorías y intentando hacer jugar al equipo como el entrenador quería. Siempre me han dicho que pase es una capacidad buena que tengo. Me gusta asistir a los compañeros, aunque he destacado muchos años en la capacidad de anotar, sobre todo realizando bombas ‘a lo Navarro’. Mi gran debilidad siempre ha sido la defensa”.

Con su actual club, el Pardinyes.
Con su actual club, el Pardinyes.

Lo de su facilidad para ver aro se lleva unos años confirmando en EBA. En esta última campaña con el Pardinyes ha promediado 14,2 puntos en 30 minutos en pista. Por cierto, para el que no lo sepa, en este equipo regresó a las pistas Berni Tamames, con el que curiosamente ya había estado en el Caprabo. Con 41 años le han quedado fuerzas para echar una mano.

“Es una competición muy igualada. En una ciudad como Lleida que la cantidad de jugadores es menor que en Barcelona, pues hemos conseguido la salvación a dos jornadas del final, y sinceramente creo que lo hemos conseguido gracias a la unión en el vestuario. La palabra ‘equipo’ ha sido la clave del objetivo cumplido”, analiza López, que terminó sus estudios universitarios como profesor de Educación Primaria en el 2010 y trabaja en la escuela Vedruna de Balaguer desde poco después. Además, en el Club Baloncesto Pardinyes hace las funciones de entrenador de un equipo pre-infantil.