Nacho Guigou: El base eligió la medicina

Nacho Guigou: El base eligió la medicina

Javier Ortiz Pérez

Debut con el Fuenlabrada 2008-09 (Foto: Solobasket).
Debut con el Fuenlabrada 2008-09 (Foto: Solobasket).

En su momento, en el 2009, pasó a la historia porque un lanzamiento suyo, teniendo 18 años, supuso batir el récord de triples de un equipo en un partido en la historia de la Liga. Ahora, pese a ser todavía muy joven, Nacho Guigou ya no juega al baloncesto profesional.

“Dejarlo teniendo la posibilidad en aquel momento de haber seguido dedicándome a ello fue la decisión más difícil que he tenido que tomar hasta ahora, pero la verdad es que no me he arrepentido en ningún momento. La situación por la que pasaba y pasa el deporte en general es bastante complicada y pensando en mi futuro a largo plazo, junto con mi vocación por la medicina desde muy pequeñito, era lo mejor que podía hacer. Es una carrera a la que hay que dedicarle muchísimas horas”. Lo cuenta él mismo. Va para médico (está en tercero) y vive en Tenerife, lejos de la Fuenlabrada que le vio debutar en la máxima categoría.

“Llevo la vida de cualquier estudiante. Me gusta compartir muchos ratitos con mi familia y amigos, y siempre que puedo me escapo a darme un baño en el mar recordando todo lo que lo eché de menos durante mi estancia en Fuenlabrada”, remarca.

Pese a todo, este base de 1,83 disfrutó al máximo sobre la pista. “Fue increíble. Me regaló experiencias inolvidables, momentos irrepetibles, seguramente los más bonitos que he vivido, y amigos para toda la vida. Pero, sobre todo, el mejor recuerdo es el cúmulo de sensaciones indescriptibles que sentía cada vez que saltaba a una cancha. Fui un privilegiado por haberme podido dedicar profesionalmente a hacer lo que más me gustaba hacer en mi vida, el recuerdo no puede ser mejor”, apunta.

Guigou llega a calificar su debut en la actualmente denominada Liga Endesa como “uno de los días más felices” de su vida. Desde luego, es mejor que lo explique él mismo: “El equipo estaba haciendo un partidazo contra Guipuzkoa, Saúl Blanco y Brad Oleson los estaban volviendo locos. Llegó el último cuarto, la ventaja era amplia y a medida que se agotaban los minutos sentía que, posiblemente, iba a llegar el momento en el que cumpliría mi sueño con solo 17 años. Luis Guil se me acercó, me dijo que saltara a la pista y formé parte de la fiesta que se estaba viviendo aquel día en el Fernando Martín. En mi vida he sentido tantos nervios como en aquellos dos minutos. A pesar de ello, pude darle una asistencia a Peter John Ramos que siempre recordaré”.

Internacional en categorías inferiores.
Internacional en categorías inferiores.

Eso fue en la 2008-09. En la 2009-10 siguió echando una mano en el primer equipo, pero jugando al mismo tiempo en el Illescas, en Plata, la misma categoría en la que se despidió de las pistas en la 2011-12 con el Tenerife. Tenía 21 años y promedió 13 puntos y 4,1 asistencias en 32 minutos. Vaya forma de colgar las botas.

Considera que lo que más le caracterizaba sobre la cancha era su carácter. “Nunca fui un privilegiado físicamente, pero trabajé muchísimo para poder llegar a estar al nivel físico que exigía estar en dinámica ACB. Jugaba de base, pero me gustaba anotar y tener la pelota en los momentos importantes. Me encantaba jugar a campo abierto y las situaciones de pick&roll”.

Imagen actual.
Imagen actual.