José Luis Guerrero: Taekwondo, León y terapias naturales

José Luis Guerrero: Taekwondo, León y terapias naturales

Javier Ortiz Pérez

Elosúa León 91-92.
Elosúa León 91-92.

Pívot de 2,08 este José Luis Guerrero, miembro del equipo histórico que logró el ascenso para el Elosúa León en la temporada 89-90. Eso le valió para jugar dos campañas en la ACB, las únicas de su carrera (2,5 puntos y 2 rebotes en 13 minutos repartidos en 64 partidos en total). Nacido en La Línea de la Concepción, había llegado a León como canterano del Real Madrid y posteriormente desarrollaría su carrera en un segundo escalón ya se llamase Primera, EBA o LEB (Gandía, Badajoz, Torrelavega, Ponferrada, Calpe, Inca). Incluso se atrevió con Austria (unos meses) y Portugal (dos años).

Guerrero conserva estupendos recuerdos de esa etapa como jugador profesional.  “Ha sido una gran oportunidad en mi vida, que me ha permitido madurar, aprender y conocer muchos lugares, donde he ido dejando amigos y experiencias que en otros ámbitos de la vida a lo mejor no hubieran sido posibles. Doy gracias de haber pertenecido a esta gran familia del baloncesto”, comenta hoy en día.

Desde luego, en la cúspide de todo está lo ocurrido en 1990 en León. “Lo recuerdo con muchísimo cariño. Fue algo increíble. Han pasado 25 años y parece que fue ayer. Todavía se nos recuerda por aquel ascenso, que fue algo grande para el equipo y la ciudad. León se merecía y se merece tener un equipo en la máxima categoría por la afición y por todos lo que hacen posible que el equipo siga estando ahí. Espero que algún día lo vuelvan a conseguir”, sostiene.

Sobre sus aventuras en el extranjero, las considera “una oportunidad de conocer las diferencias que había en el baloncesto y vivir otra cultura desde dentro. Salir fuera de tu país siempre te enriquece a todos los niveles”.

 Resulta curioso saber cómo empezó en el baloncesto: “Siempre había hecho deporte, sobre todo taekwondo, y eso me ayudo muchísimo a tener más agilidad y coordinación. Un día me vio una persona por la calle en La Línea y me dijo que si quería probar. Al año siguiente estaba haciendo una prueba en las categorías inferiores del Madrid. La verdad  es que fue todo muy rápido”.

En la actualidad.
En la actualidad.

 Guerrero se define como “un jugador que me ha gustado siempre jugar para el  equipo y para mi época para ser un hombre alto me movía con agilidad. Eso era lo que yo aprovechaba, ya que base no tenia porque empecé muy tarde a jugar. Ahora veo a los jóvenes con más de dos metros y se mueven con muchísima coordinación”. 

 Por último llama la atención a qué se dedica actualmente. No perdáis detalle: “Tengo un centro de terapias y desarrollo personal donde aporto todo lo que he aprendido en el baloncesto y en la vida para que mi  experiencia pueda ayudar a otros a encontrar su camino”. El sitio en cuestión se llama ‘Cortijo el Pino’, está en Roquetas del Mar (Almería) y ha abierto una ‘sucursal’ en la Alpujarra granadina. Podéis echarle un ojo a su web para conocer exactamente qué ofrecen. Todo muy filosófico, muy natural, muy de buen rollo.